"El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca" Immanuel Kant

miércoles, 30 de junio de 2010

Un gran cataclismo fue la causa de la formación de cañones: El diluvio!!!

La geología secular admite la formación rápida de cañones por megainundaciones

21 junio 2010 — Es difícil negar la formación cataclísmica de cañones cuando se tiene la evidencia delante mismo. Observemos lo que sucedió en Texas hace pocos años, según lo comunica PhysOrg:

En el verano de 2002, una semana de lluvias torrenciales en el centro de Texas llevó al Lago Canyon —el embalse de la Presa Canyon— a rebosar y derramarse por su aliviadero y seguir aguas abajo por el valle del río Guadalupe en un desvío planificado para salvar la presa de una rotura catastrófica. La inundación, que persistió durante seis semanas, privó al valle de sus algarrobos, robles y suelo; destruyó un puente, y arrancó y arrastró peñascos de dimensiones de un metro del suelo. También, en una extraordinaria demostración de la potencia de las aguas embravecidas, esta inundación excavó un cañón de una longitud de 2,2 kilómetros y de 7 metros de profundidad en el lecho de roca.


Vista aérea del Lago Canyon y su presa en el río Guadalupe en el Condado Comal, Texas, EE. UU. Fotografía: USACE

En realidad el cañón se formó en solo tres días, según Science Daily. Live Science también informaba acerca de este hecho, y decía: «Algunos de los cañones más espectaculares de la Tierra y de Marte se formaron probablemente en un parpadeo de tiempo geológico, según sugiere un nuevo estudio que ha desvelado claves de su formación en el corazón profundo de Texas».

Esta clase de inundaciones cataclísmicas y sus cañones resultantes no son cosa desconocida en tiempos históricos, pero lo nuevo es que los geólogos están tomando nota y aplicando la lección del Lago Canyon a grandes megainundaciones prehistóricas en la Tierra e incluso en Marte. PhysOrg añadía: «Nuestro punto de vista tradicional acerca de los profundos cañones fluviales, como el caso del Gran Cañón, es que fueron tallados lentamente, según el flujo regular y ocasionalmente de moderadas crecidas de ríos erosiona la roca durante períodos de millones de años». Citando a Michael Lamb de Caltech, coautor de un artículo en Nature Geoscience,1 el artículo afirmaba que este no es siempre el caso: «Sabemos que algunos grandes cañones han sido tallados por grandes sucesos de inundaciones cataclísmicas durante la historia de la Tierra».

Lamb proseguía explicando que no es fácil distinguir entre un cañón formado por fuerzas cataclísmicas de otro formado gradualmente:

Desafortunadamente, estas megainundaciones cataclísmicas —que pueden también haber tallado unos espectaculares cañones en Marte– dejan generalmente pocas huellas que permitan distinguirlas de sucesos más lentos. «Hay muy pocos ejemplos modernos de megainundaciones», dice Lamb, «y estos sucesos no son generalmente observados, de modo que el proceso por el que sucede la erosión no se comprende bien». Sin embargo, dice, «los indicios que quedan atrás, como peñascos e islas de sedimentos con forma hidrodinámica, sugieren la presencia de agua en rápido movimiento» —aunque no nos revela nada acerca del marco cronológico durante el que corrió el agua.

Lamb encontraba que un proceso como el de «excavación» –en el que peñascos arrancados del lecho rocoso se convirtieron en enormes mazos en la corriente, y que cascadas retrocediendo por la erosión llevaron a la rápida erosión descendente del cañón. Y manifiesta la esperanza de que las características que se observan en el Lago Canyon servirán de ayuda para la interpretación de las huellas de megainundaciones en la Tierra y en Marte. Este es el resumen del artículo de Lamb y Fonstad:

Se cree que los cañones profundos de ríos se forman lentamente a lo largo del tiempo geológico (véase, por ejemplo, ref. 1 [el Gran Cañón]), cortado por corrientes moderadas que reaparecen periódicamente cada pocos años, 2, 3. En contraste, algunos de los cañones más espectaculares en la Tierra y en Marte fueron probablemente tallados de forma rápida durante antiguas megainundaciones4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12. La cuantificación de la descarga de la inundación y de la mecánica de la erosión que operó durante tales acontecimientos se ve dificultada porque carecemos de análogos modernos. La Garganta del Lago Canyon, Texas, fue tallada en 2002 durante una sola inundación cataclísmica13. Este suceso nos ofrece una rara oportunidad para analizar la formación de los cañones y poner a prueba las técnicas de reconstrucción paleohidráulicas bajo unas condiciones topográficas e hidráulicas conocidas. Aquí usamos modelos topográficos digitales e imágenes aéreas en los rangos visible e infrarrojo tomadas antes y después de la inundación, mediciones de campo y modelado de transporte de sedimentos para demostrar que la inundación desplazó peñascos de un metro de diámetro, excavó alrededor de 7 m de piedra caliza y transformó un valle con un recubrimiento de manto vegetal en un cañón tallado en un lecho rocoso en sólo alrededor de 3 días. Encontramos que la morfología del cañón depende en gran medida del tipo de roca: la excavación de bloques de piedra caliza produjo cascadas, canales internos y terrazas de valles en artesa en el lecho rocoso, mientras que la abrasión de aluviones cementados esculpió paredes, pozos de erosión e islas con formas hidrodinámicas. La formación del cañón fue tan rápida que la erosión pudo haber quedado limitada por la capacidad de la corriente de transportar sedimentos. Sugerimos que nuestros resultados podrían mejorar las reconstrucciones hidráulicas de similares megainundaciones en la Tierra y en Marte.

Sus referencias incluían el artículo de J H Bretz acerca de las scablands acanaladas de Washington y otras investigaciones sobre las inundaciones del lago Bonneville, pero ningún trabajo por parte de geólogos creacionistas que han postulado la formación rápida del Gran Cañón por una megainundación debida a la rotura de una presa natural. No consideran el Gran Cañón en este artículo aparte de decir en la introducción que «Se cree que la mayoría de los cañones fluviales excavados en roca fueron tallados lentamente a lo largo de millones de años (por ejemplo, el Gran Cañón, en los EE. UU., ref. 1) por corrientes moderadas que se repiten cada tantos años». No dicen si están de acuerdo con tal opinión ahora a la luz de su propio trabajo.

Lamb y Fonstad describían en el artículo lo difícil que es distinguir procesos lentos de los rápidos:

Es difícil identificar factores morfológicos en la Garganta del Lago Canyon que indiquen la formación del cañón durante un suceso de 3 días de duración, en contraste a una inundación de mayor duración o con sucesos múltiples. Por ejemplo, los canales interiores, knickpoints y terrazas se forman a menudo lentamente a lo largo del tiempo geológico en respuesta a cambios climáticos o a constricción tectónica, pero en la Garganta del Lago Canyon y en otras megainundaciones tienen que haberse formado rápidamente mediante inestabilidades intrínsecas en los procesos de erosión. A veces se infiere de una garganta estrecha que representa una erosión lenta y persistente, mientras que la Garganta del Lago Canyon fue formada en cuestión de días. Está claro que se precisa de modelos para la velocidad de erosión del lecho rocoso para calcular la duración necesaria de la inundación para excavar un cañón de un volumen conocido. Aunque se han realizado notables progresos, no existen modelos mecanísticos bien probados de erosión del lecho rocoso mediante excavación durante megainundaciones.

Hicieron lo mejor que pudieron para conseguir una «teoría semiempírica» de capacidad de transporte de sedimentos para dar cuenta de la rápida erosión de la Garganta del Lago Canyon. Aparentemente no era la resistencia del lecho rocoso lo que limitó la erosión, sino la capacidad del agua de desgajar y mover grandes bloques de roca: «Así, parece verosímil que la erosión de roca bien articulada debido a grandes inundaciones podría ser extremadamente rápida, de modo que la formación de los cañones queda limitada por la capacidad de la inundación de transportar los bloques excavados más que por el proceso mismo de excavación». Queda por ver si este va a ser el único sorprendente giro de paradigma a partir de este ejemplo observado de una rápida formación de un cañón. Puede que sea hora ya de cambiar muchos de los carteles de interpretación de los parques nacionales.


1. Lamb y Fonstad, «Rapid formation of a modern bedrock canyon by a single flood event». Nature Geoscience, Publicado en línea: 20 de junio de 2010 | doi:10.1038/ngeo894.

¿Que quiere decir con lo de que no se comprende bien? Si el geólogo secular hubiera estado leyendo las revistas creacionistas que han estado publicando investigaciones desde hace décadas, y que van muy por delante en este tema, no se sentirían tan despistados. Las revistas Creation Research Society Quarterly, Journal of Creation, y otras revistas con revisión por pares, escritas por científicos creacionistas que realizan investigaciones en campo y con doctorados en sus disciplinas, han estado hablando durante años y años acerca de la potencia de los procesos cataclísmicos para producir el Gran Cañón y otros grandes accidentes geográficos en sólo días y semanas debido a la rotura de presas y otros procesos de megainundaciones. No se trata de nada nuevo, pero las revistas seculares y los medios de comunicación de masas actúan como si lo fuese. Está bien que por fin la multitud secular, todavía medio amodorrada en su ensueño lyelliano, caiga en la conciencia de la realidad (más vale tarde que nunca), pero, ¿qué de dar crédito a quien crédito es debido? Los autores diluvialistas de artículos acerca de este tema deberían reunirse y entrar en la oficina de Lamb con los montones de sus artículos sobre formación cataclísmica de cañones por megainundaciones, apilarlos sobre su escritorio, y preguntarle: «¿Dónde ha estado usted metido todos estos años?»


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesSecular Geology Admits to Rapid Canyon Formation by Megafloods 21/06/2010 Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 - www.sedin.org
Usado con permiso del traductor para: www.culturacristiana.org


martes, 29 de junio de 2010

¿Qué dice la Biblia acerca de los dinosaurios?

Respuesta: El tema de los dinosaurios en la Biblia es parte de un más amplio debate en desarrollo dentro de la comunidad cristiana, sobre la edad de la tierra, la interpretación adecuada del Génesis, y cómo interpretar las evidencias físicas encontradas alrededor de nosotros. Aquellos que creen en una era más antigua para la tierra, tienden a estar de acuerdo con que la Biblia no menciona dinosaurios, porque de acuerdo con su paradigma, los dinosaurios murieron miles de años antes de que el primer hombre alguna vez haya caminado sobre la faz de la tierra. Los hombres que escribieron la Biblia no pudieron haber visto vivos a los dinosaurios.

Aquellos que creen que la tierra es más joven, tienden a estar de acuerdo en que la Biblia menciona los dinosaurios, aunque en realidad nunca utiliza la palabra “dinosaurio”. En su lugar, utiliza la palabra hebrea tanniyn. Tanniyn se traduce de manera un poco diferente en la Biblia en inglés; algunas veces es “monstruo marino”, algunas veces es “serpiente”. Más comúnmente se la traduce como “dragón”. El tanniyn parece haber sido algún tipo de reptil gigante. Estas criaturas se mencionan casi treinta veces en el Antiguo Testamento y se las encontraba tanto en la tierra como en el agua.

Además de mencionar en general cerca de treinta veces a estos reptiles gigantes a lo largo del Antiguo Testamento, la Biblia describe una pareja de criaturas de manera tal, que algunos estudiosos creen que los escritores deben haber estado describiendo a los dinosaurios. Se dice que behemot era la más poderosa de todas las criaturas de Dios, un gigante cuya cola se movía como un árbol de cedro (Job 40:15-17). Algunos estudiosos han tratado de identificar a behemot como un elefante o un hipopótamo. Otros señalan que los elefantes y los hipopótamos tienen colas muy delgadas, nada comparado a un árbol de cedro. Por otro lado, los dinosaurios como los brontosaurios y los diplodocos tenían enormes colas las cuales fácilmente podrían ser comparadas con un árbol de cedro.

Casi cada civilización antigua tiene algún tipo de arte que representa criaturas reptiles gigantes. Dibujos o tallados sobre la roca, artefactos y aún pequeñas estatuillas de arcilla encontradas en Norte América, se parecen a las representaciones modernas de los dinosaurios. Los tallados en la roca en Sur América representan a los hombres montando criaturas como los diplodocos, y asombrosamente, llevan las imágenes familiares de criaturas como los triceratops, pterodáctilos, y tiranosaurios. Los mosaicos romanos, la cerámica Maya y las paredes de la ciudad de Babilonia, todos ellos testifican a través de la cultura del hombre, geográficamente – una fascinación sin límite con estas criaturas. Los informes serios como aquellos de Marco Polo Il Millone se mezclan con fantásticas historias de bestias que acumulan tesoros. Los reportes modernos de las observaciones persisten, aunque son usualmente manejados con un escepticismo arrollador.

Además de la cantidad sustancial de evidencias antropológicas e históricas, para la coexistencia del dinosaurio y el hombre, hay otras evidencias físicas, como las huellas fosilizadas de humanos y dinosaurios encontradas juntas en lugares de Norte América y en la parte Centro-Oeste de Asia.

Por tanto, ¿hay dinosaurios en la Biblia? El asunto está lejos de resolverse. Depende de cómo interpreta las evidencias disponibles y cómo ve al mundo alrededor suyo. Aquí en GotQuestions.org creemos en una interpretación de que la tierra no es muy antigua y aceptamos que los dinosaurios y el hombre coexistieron. Creemos que los dinosaurios murieron en algún momento luego del diluvio, debido a una combinación de cambios dramáticos medioambientales y el hecho de que fueron cazados despiadadamente por el hombre para exhibición.

Autor: GotQuestions http://www.gotquestions.org/Espanol/ y usado con permiso especial para http://www.culturacristiana.org/

sábado, 26 de junio de 2010

El flagelo bacterial demuestra mas evidencia de diseño.

El flagelo sustituye piezas en pleno funcionamiento


El flagelo bacteriano es un apéndice movido por un motor rotatorio. 1-filamento, 2-espacio periplásmico, 3-codo, 4-junta, 5-anillo L, 6-eje, 7-anillo P, 8-pared celular, 9-estátor, 10-anillo MS, 11-anillo C, 12-sistema de secreción de tipo III, 13-membrana externa, 14-membrana citoplasmática, 15-punta. Ilustración: LadyofHats


12 junio 2010 — Un nuevo estudio parece demostrar que el flagelo bacteriano, un motor molecular giratorio que ha llegado a ser un icono del movimiento del diseño inteligente, puede reparar piezas de su rotor mientras gira. Los resultados de un estudio de la Universidad de Oxford se publicaron en PNAS,1 y fueron también el tema central de un Comentario en PNAS por Michael D. Manson de la Universidad de Texas A&M.2 Estudios anteriores habían evidenciado que piezas de la parte estacionaria (el estátor) se podían recambiar mientras el flagelo estaba en marcha, pero ... ¿el rotor? «El recambio de un componente del rotor es todavía más sorprendente que el recambio del estátor, dado que se sabía antes que diversos complejos del estátor pueden sustituirse mientras el motor está en funcionamiento», decían los científicos de Oxford. El resumen lo explicaba así:

La mayoría de los procesos biológicos los realizan complejos multiproteínicos. Tradicionalmente descritos como entidades estáticas, ahora están surgiendo evidencias de que sus componentes pueden ser sumamente dinámicos, con un continuo intercambio con reservas celulares. ... Está energizado por un flujo intermembránico de iones a través de un anillo de complejos del estátor que impulsan un rotor central. El motor de la Escherichia coli cambia de dirección estocásticamente en respuesta a la unión del regulador de respuesta CheY con el componente conmutador del rotor FliM. Se conoce mucho de la estructura estática del motor, pero estamos justo comenzando a comprender la dinámica de sus componentes individuales. ... Exponemos que las ~30 moléculas de FliM por motor existen en dos poblaciones específicas, una estrechamente asociada con el motor y la otra que experimentaa un recambio estocástico. ... En muchas formas, el motor flagelar bacteriano es un conjunto macromolecular arquetípico, y es posible que nuestros resultados tengan implicaciones adicionales para la relevancia funcional del recambio proteínico en otros grandes complejos moleculares.

«El motor flagelar bacteriano es una de las nanomáquinas biológicas más complejas», comenzaba la primera frase de su artículo, con Howard Berg (Harvard) como redactor principal, uno de los pioneros de la investigación acerca del flagelo. Usando técnicas especiales de imagen, el equipo de Oxford pudo identificar componentes del complejo del rotor que experimentaban un recambio dinámico en lapsos de tiempo de 30 a 40 tomas por segundo. Este recambio puede ser debido al mantenimiento del motor, o puede que tenga un sentido funcional. Puede estar implicado, por ejemplo, en la conmutación de la rotación de carreras normales en sentido antihorario a la «voltereta» ocasional en sentido horario que experimentan las bacterias cuando siguen una pista química. En las E. coli, que tienen de cuatro a ocho flagelos, puede estar implicado en la sincronización de los flagelos —no lo saben todavía de cierto. Parece que la señalización procedente del medio ambiente está implicada en el recambio, porque también es necesario un regulador de respuesta de transducción de señal de la quimiotaxis «para que se dé un recambio mensurable de la FliM a lo largo de la escala cronológica de nuestros experimentos», decían. Aunque no es seguro si se trata de un disparador o de un subproducto del cambio desde el modo normal al modo de volteo, la asociación es irresistible: «Este trabajo representa una evidencia directa para el intercambio dinámico señal-dependiente de componentes complejos del conmutador en motores flagelares en marcha, lo que suscita la posibilidad de que el recambio está implicado en el mecanismo de señalización».

Michael Manson comentaba así acerca de los resultados publicados en PNAS,2 ofreciendo unos interesantes detalles adicionales acerca del flagelo: «El motor flagelar fue el primer dispositivo biológico giratorio descubierto» (Berg, 1973), y añade: «Los flagelos giran a una velocidad de entre varios cientos hasta más de 1000 revoluciones por segundo en diferentes bacterias». Describe la lista de componentes y algo acerca del par y de la operación del flagelo, y proporciona un diagrama de la sección transversal. «El crecimiento del filamento disminuye con la longitud, y un filamento roto puede regenerarse», proseguía. «Subunidades desplegadas de flagelina se difunden a través del centro hueco del filamento y se ensamblan en su extremo distal. Los filamentos se extienden hasta una longitud de varias células y son bastante frágiles; su naturaleza dinámica es necesaria. Cada motor flagelar fuunciona durante el ciclo de vida de su célula». Describe él como los protones fluyen a través de los complejos Mot (componentes del estátor) y luego se acoplan al rotor, y como éstos deben estar firmemente fijados a la pared de la célula para soportar los intensísimos pares que les aplica el rotor: «El elevado par necesario para imprimir el giro a un flagelo bajo una pesada carga exige que los complejos Mot se fijen firmemente a la pared de la célula». Incluso así, «A pesar de su anclaje, el estátor es sorprendentemente dinámico». Otros estudios demuestran que los componentes proteínicos de Mot también experimentan un rápido recambio —con una vida media de 30 segundos.

Por lo que respecta a los resultados del equipo de Oxford, Manson decía: «El recambio de piezas en el estátor y en el rotor puede que sea sólo un mantenimiento periódico, y los agregados de 18 moléculas FliM pudieran ser dispositivos de almacenamiento en lugar de intermedios de montaje. Los autores se manifiestan apropiadamente cautos acerca de especular si el recambio de la FliM está involucrado en la función de conmutación del anillo C, y resaltan que el recambio de las subunidades de la FliM pudieran ser bien una causa, bien un efecto, de la inversión del motor». Pero a la espera de futuros y fascinantes descubrimientos en estas investigaciones sobre el flagelo y otras máquinas moleculares, expresaba su admiración por esta máquina concreta: «Futuros estudios de esta clase llevarán indudablemente a apasionantes nuevas revelaciones acerca de la elegante maquinaria molecular del motor flagelar».


1. Delalez et al, «Signal-dependent turnover of the bacterial flagellar switch protein FliM», Proceedings of the National Academy of Sciences, Publicado en línea antes de su impresión el 24 de mayo de 2010, doi: 10.1073/pnas.1000284107.

2. Michael D. Mansen, «Dynamic motors for bacterial flagella», Commentary, Proceedings of the National Academy of Sciences, impreso el 11 de junio de 2010, doi: 10.1073/pnas.1006365107.

Como casi siempre en estos casos, «Estos autores no mencionan nada acerca de ninguna evolución». Esto a pesar del eslogan de Dobzhansky, de que «Nada en biología tiene sentido aparte de la evolución». Es bien al revés. A pesar de toda la propaganda repetida a coro desde el materialismo, lo cierto es que nada en la arquitectura y naturaleza de la vida tiene sentido aparte de un plan inteligente, plasmado en las maravillas de siempre conocidas y en las que están saliendo a luz con los medios modernos de investigación. Es apasionante contemplar esta coordinación de ingeniería y biología en este caso innegable de maquinarias a escala molecular. Ahora tenemos un ejemplo de un posible mantenimiento sin interrupción del funcionamiento, y, si no es así, de una operación funcional que implica un recambio dinámico de piezas ¡mientras el rotor está girando a más de 60.000 r.p.m.! La bacteria no tiene que ser llevada a un dique seco; el equipo de reparación puede realizar el recambio de las piezas con el motor en marcha. Imaginemos lo que significaría cambiar la hélice de un motor fueraborda mientras gira a toda velocidad. Además, imaginemos que se trata de un proceso automatizado, con retroalimentación procedente del medio ambiente. ¿Cómo podríamos siquiera diseñar tal cosa? El flagelo goza de un constante flujo de piezas FliM hacia el sistema. Parece que hay una especie de almacén de reserva donde las piezas se guardan listas para su uso, y luego algo las dirige a su lugar. El diagrama de Manson, sumamente simplificado, muestra una pieza que se une a una lámina del rotor, lo que podría proporcionar un punto de anclaje para el recambio de una molécula de FliM durante una inversión de giro. Sea como sea que se realiza, seguramente que será algo apasionante y pasmoso.

Conviene captar la muy contenida declaración de Manson en sus justos términos. Es espectacular: ««El recambio de piezas en el estátor y en el rotor puede que sea sólo un mantenimiento periódico, y los agregados de 18 moléculas FliM pudieran ser dispositivos de almacenamiento ...». ¿Qué acaba de decir? ¡Mantenimiento! ¡Dispositivos de almacenamiento! Pero estamos hablando de bacterias. Esta es vida que medra en agua sucia. Es como andar junto a un charco fangoso y decir: «Esto tan turbio aquí podrían ser unas operaciones periódicas de direccionamiento y control con software de retroalimentación para sistemas robotizados, y estas agitaciones podrían proceder de gigabites de redes de área de almacenamiento con extracción rápida de datos, pero, bien, qué cosas ... ¡Ah!, y ahí está también un equipo de mantenimiento que puede realizar la sustitución de una hélice de un motor fueraborda en marcha. ¿Un poco de pegamento rápido, por favor?» ¿Captamos la situación? Se trata de aquellas células que en los tiempos de Darwin se creía que eran unos grumos no diferenciados de un material gelatinoso. A falta de un término mejor para describirlo, le dieron un nombre con sobretonos panteístas, «protoplasma» (primera sustancia viva). Cualquiera que piense así ahora con lo que la biología molecular ha estado desvelando está negando un conocimiento que refuta toda tesis materialista. La evolución ni se menciona en estos artículos porque es un valor en bancarrota abierta. Medró en otro tiempo, en otra era, cuando los ufanos y progresoides imperialistas victorianos no sabían nada mejor. Ahora estamos en la era de la información. El único paradigma con el vocabulario, los conceptos y los recursos explicativos adecuados para tratar con las observaciones ricas en plan deliberado, maquinarias y lenguaje de sistemas de automatismos y control es el diseño inteligente.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesFlagellum Replaces Parts on the Fly 12/06/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris - www.creationsafaris.com Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 - www.sedin.org Usado con permiso del traductor para www.culturacristiana.org



miércoles, 23 de junio de 2010

También tus nervios evidencian diseño inteligente

Tus nervios y corazón dependen de poleas, cerrojos e interruptores

4 junio 2010 — Los biólogos siguen examinando más y más de cerca unas máquinas celulares que funcionan justo como las fabricadas por el hombre, sólo que a unas escalas tan diminutas que controlan átomos individuales. Particularmente interesantes son las compuertas en las membranas de las células que admiten a ciertos átomos pero que excluyen a otros. Un reciente artículo en la revista Cell por un equipo australiano ha descubierto que la compuerta de potasio tiene un elegante conmutador que emplea poleas, interruptores y un cierre giratorio parecido a un iris que permite la entrada selectiva de iones de potasio.1

El corazón y el sistema nervioso central (SNC) recurren al potasio (K) para establecer cargas eléctricas en las neuronas. Estas cargas se desplazan por los nervios como portadoras de mensajes o, en el caso del corazón, establecen las oscilaciones eléctricas necesarias para mantener el corazón en actividad. ¿Cómo lo hacen estas compuertas para dejar entrar el potasio, pero para mantener fuera los iones de sodio (Na), que tienen una masa atómica 8 unidades más ligeras?


Diagrama esquemático de un canal iónico. 1 - dominios de canal (normalmente son cuatro por canal), 2 - vestíbulo exterior, 3 - filtro de selectividad, 4 - diámetro del filtro de selectividad, 5 - sitio de fosforilación, 6 - membrana celular. Ilustración: Paweł Tokarz

Hay muchos grupos que han estudiado los canales del potasio durante años (p. ej., 17/01/2002, 12/03/2002). La compuerta consiste en cuatro partes primarias ajustadas de modo que forman un canal, con un «filtro de selectividad» que asegura que sólo entren los iones de potasio. El equipo australiano estudió una compuerta determinada del potasio, el canal Kir, y descubrió varias acciones mecánicas en funcionamiento:

  • Cierres: «Hay conexiones intersubunitarias agrupadas cerca de la membrana en el conjunto del cierre, pero se reorganizan, en el conjunto no cerrado, en un conjunto más extenso de interacciones».
  • Irises: «El efecto neto de una apertura coordinada en todas las cuatro interfaces (estructuras VI–VIII) es el de una dilatación simétrica a modo de un iris de una apertura estrecha al vestíbulo intracelular de aproximadamente 4.5 Å en relación con I (Figura 1G), extendiendo el poro de permeación a traavés de ambos dominios (Película S2).»
  • Poleas: «El acoplamiento queda facilitado por acciones de los términos N y C, que actúan de forma efectiva como un sistema de poleas. El dominio intracelular de cada subunidad es un bocadillo similar a la inmunoglobulina [beta], recubierto en la superficie por los términos N y C. Su término C está fijado tanto al término N como al bocadillo subyacente [beta], de modo que todos los movimientos son interdependientes. Además, las interacciones paralelas de las láminas [beta] que se forman entre el [beta]CN en una subunidad y [beta]M por la otra (Figura 3D) adaptan el pliegue básico entretejiendo subunidades vecinas en un círculo, acoplando el movimiento de cada subunidad al de su vecino».
  • Conmutadores: «Nuestros descubrimientos proporcionan una clara indicación de que el filtro de selectividad puede cambiar entre configuraciones no conductora y conductora sin un desplazamiento significativo de las hélices interiores. Esto es distinto de hallazgos de que la inactivación en el filtro de selectividad se activa por un ensanchamiento en el cruce del haz, y viceversa ([Blunck et al., 2006] y [Cordero-Morales et al., 2007]). En tanto que la investigación en la actividad de la compuerta del filtro de selectividad se ha concentrado fundamentalmente en la inactivación de tipo C, nuestros datos indican que el filtro de selectividad no está limitado a esto, y que es susceptible de un cambio conformacional global sutil, lo que sugiere una función más universal en la función de las compuertas de lo que se había creído hasta ahora».
  • Rotores «Las estructuras se apiñan en dos grupos con distintas confirmaciones, independientes del grupo espacial y de la forma cristalina. La diferencia entre los grupos se corresponde con una rotación de cuerpo rígido de 23° (contemplado desde la membrana), alrededor del pliegue molecular cuádruple, de todo el conjunto intracelular en relación con el poro que atraviesa la membrana (Figura 1C) (Película S1)».

Canal bacteriano del potasio cerrado (izquierda, entrada PDB 1k4c con el dominio de la compuerta tomado de 1f6g) y abierto (derecha, 1lnq). Pueden detectar diferencias de voltaje a través de la membrana y luego cambiar la conformación para realizar su función. Ilustración: David S. Goodsell

Todas estas acciones mecánicas están coordinadas y son «globales», según ellos. Una subsección del artículo se titulaba: «Ion Configuration Is Linked to the Global Conformation of the Channel [La configuración iónica, vinculada con la conformación global del canal]», y otra era: «Torsión: La conformación global está correlacionada con la orientación de la hélice deslizante». Es de señalar que «global» era un término característico en este artículo: «Un resultado principal es que el número y la distribución de sitios de iones ligados en el filtro de selectividad son contingentes a los cambios globales de conformación».2 El artículo incluye animaciones que muestran cómo estos movimientos de torsión, doblado, cierre y tracción funcionan de forma conjunta de modo que los iones apropiados pasan y los no apropiados no lo hacen. Toda la compuerta cambia de un estado conductor a otro no conductor como respuesta a indicaciones medioambientales, igual que un torniquete automatizado o un sistema de puente levadizo a una escala vastamente diferente.

Para un breve sumario de este artículo, véase Science Daily. PhysOrg reproducía la película de 5 minutos del artículo de Gulbis y Clarke que explica sus principales descubrimientos y exhibe animaciones de la compuerta Kir del potasio en acción. A los 2:20 minutos de la película se puede ver la rotación en 23° de la subunidad inferior. A los 3:25 minutos se pueden ver algunos de los cambios globales de confirmación (conmutadores, cierres y poleas) que operan el mecanismo del canal. El espectador debería tener en cuenta que en la vida real estas acciones se realizan a alta velocidad. El canal Kir puede pasar selectivamente millones de iones de potasio por segundo a la vez que rechaza a los intrusos. Debido a canales con compuertas de cargas eléctricas como éstas, las neuronas pueden transmitir hasta mil impulsos por segundo a velocidades de 120 metros por segundo.


1. Clark, Caputo, Hill, Vandenburg, Smith and Gulbis, «Domain Reorientation and Rotation of an Intracellular Assembly Regulate Conduction in Kir Potassium Channels», Cell, 3 de junio de 2010 DOI: 10.1016/j.cell.2010.05.003.

2. Los biólogos moleculares usan la frase cambio de conformación para referirse a cualquier reorganización física de los dominios de una proteína o molécula celular, como una torsión, rotación, doblado o plegado de algunas partes en relación con otras. Es comparable a las acciones de maquinaria con piezas móviles.

No hay mención de la evolución en este artículo. Las únicas referencias oblicuas a la evolución que aparecen en absoluto son seis aseveraciones de que algunos aminoácidos aparecían «conservados» (es decir, no evolucionados» en diversas posiciones del canal, dos de los cuales estaban «sumamente conservados». Bien. Muy bien: Darwin no tiene aquí ningún rol. Aquí hay moléculas realizando tareas mecánicas de precisión, con una función exquisitamente afinada, absolutamente esencial para la vida, en todas las categorías de vida desde las bacterias (12/03/2002) hasta el hombre. La elegancia y sofisticación de estas compuertas es pasmosa. ¿Qué posible beneficio tiene aquí la teoría de la evolución? ¿En qué ayuda a elucidar la estructura de estas compuertas, o en qué nos ayuda a comprender su origen? Al contrario, es por su designio, su plan inteligente, que captamos el designio, que encontramos el designio, que comprendemos el diseño, que podemos realizar la retroingeniería del diseño, y que aplicamos el diseño. Podemos contemplar el diseño de estas compuertas y aprender algo. El diseño que encontramos en los seres vivos funciona tan bien que puede motivar a los científicos a diseñar mejores dispositivos artificiales. Es ciencia de Diseño Inteligente de principio a fin.

Detengámonos un momento la próxima vez que sintamos una sensación placentera —sea por unos alimentos sabrosos, el uso del matrimonio, una taza de café caliente, una brisa suave que acaricia la piel, la dureza de un músculo bien ejercitado, una vista hermosa, una música maravillosa, un abrazo afectuoso— y ponderemos que estas sensaciones no suceden por azar. Estas activas sensaciones (y muchas más señales pasivas en el sistema nervioso autónomo) son mediadas por billones de máquinas canalizadoras del potasio de un diseño exquisito. Funcionan durante toda la vida sin nuestro pensamiento consciente. Esto nos lleva a otro beneficio de una ciencia fundamentada en la realidad de un plan inteligente. La comprensión de la complejidad de estas estructuras, que funcionan con tanta eficiencia a esta escala tan increíblemente diminuta, lleva al asombro. El asombro lleva a la humildad. La humildad lleva a la adoración al Creador. La adoración lleva al desinterés. El desinterés lleva al altruismo. ¿No iría mejor todo con todos estos resultados?


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesYour Nerves and Heart Depend on Cellular Pulleys, Latches and Switches 4/06/2010 Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 - www.sedin.org
Usado con permiso del traductor para: www.culturacristiana.org

lunes, 21 de junio de 2010

Viviendo lejos de la sombra del altísimo

Lamentablemente a muchos cristianos se nos ha creado la idea que cuando recibimos al señor Jesús en nuestros corazones como nuestro salvador y según las promesas de Dios en las escrituras nos constituimos en hijos legítimos de Dios, entonces Dios como padre tiene cierto grado de responsabilidad por guardar o proteger nuestra integridad física, porque pensamos que por ser hijos entonces nosotros debemos experimentar la protección divina, como resposabilidad de ese Padre amoroso; y es una creencia basada en una premisa que dice que los padres deben de velar por la protección de sus hijos siempre, [por no decir la obligación] sin embargo esta premisa no es del todo cierta, sin embargo nos puede llevar a reclamarle a Dios o a culparlo por las situaciones difíciles y duras que tengamos que enfrentar en la vida, cuando parece ser que ese padre nos ha abandonado y nos ha dejado en manos de lo peor en la vida.

Muchas veces cuando somos testigos de situaciones en las que pensamos que la protección de Dios se ha alejado de nuestras vidas y constantemente vemos contrastar las promesas de Dios, con nuestras propias realidades; y dudamos de que en realidad Dios pueda ser realmente el apoyo de nuestra vida, y nos desanimamos al punto que ya no queremos saber nada de Dios y decepcionados creemos que darle la espalda a nuestras convicciones será lo mejor. Apesar que por otro lado Dios en realidad si esta interesado de ser la parte más importante de cada aspecto de nuestra vida; proveer las respuestas a nuestras necesidades no es tan importante como proteger la vida en si misma de cada uno de sus hijos.

Sin embargo existe un detalle muy importante que como cristianos debemos conocer, que Dios se acerca a nosotros, cuando nosotros nos acercamos a el Santiago 4.8, el estar cerca de Dios implica estar bajo su cobertura, es decir bajo su protección. Si habitamos bajo la sombra del omnipotente sin duda estaremos en el lugar mas seguro que puede existir en el universo, pero esa sombra nos cubre si estamos cerca de él. Dios desea estar cerca de nosotros, pero es decisión de nosotros querer compartir nuestro techo con el señor, y cuando hablo de nuestro techo, es el lugar donde debe morar el señor dentro de nuestros corazones.

Sí nosotros nos aislamos de la sombra del altísimo, seguramente estaremos desprotegidos por el señor, y claro el hecho que seamos los hijos de Dios no quiere decir que nos podamos alejar de nuestro padre, y siempre seguir creendo que estaremos bajo su abrigo, ya que en momento salimos de su alcance estaremos fuera de su cobertura divina.

Sí un hijo se escapa del hogar; por más que los padres desearían protegerlo de los peligros de la calle, ya no es posible puesto que ha salido de su alcance. Igual funciona con el señor; podemos ser hijos legítimos y con todo el derecho, sin embargo si nos alejamos de Dios, por más que Dios desee protegernos de todo mal, ya no será posible… y eso no significa que no tenga el poder de hacerlo, pues si lo tiene. Sin embargo el no quiere tener una relación con nosotros si nosotros no tenemos la voluntad para querer estar cerca de él, con él y en él, a Dios le duele que nosotros enfrentemos las consecuencias de vivir lejos de su abrigo divino. Todo en la vida tiene consecuencias, ya sean buenas o malas, siempre cada decisión tendrá su consecuencia, si decidimos como hijos, acercarnos al Señor y vivir bajo su cobertura protectora divina, seguramente experimentaremos una vida segura en el Señor.

Pero si nos alejamos del Señor, seguramente estaremos expuestos a cualquier peligro. La vida fuera de Dios es insegura, y si caemos no hay nadie que nos levante, sin embargo bajo el abrigo del altísimo estamos seguros y si por cualquier motivo resbalamos habrá alguien quien nos ayude y restaure.

Edgar Ramírez

Maestro de Escuela Dominical

Para: www.culturacristiana.org

lunes, 14 de junio de 2010

EL MAYOR SUFRIMIENTO DE CRISTO ES CUANDO AQUELLOS QUE ÉL AMA DESCONFÍAN DE ÉL

Jesús amó a Lázaro y a sus hermanas María y Marta con mucho cariño. La
casa de ellos era un oasis para el Maestro. Sabemos que Lázaro y su familia
amaron a Jesús, pero las Escrituras son más enfáticas en mostrar el amor que
Cristo les tenía: "el que amas está enfermo" (Juan 11:3).

Cuando Jesús escuchó eso, él les envió un mensaje: "Esta enfermedad no es

para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea
glorificado por ella" (v. 4).

¡Jesús sabía que su Padre tenía la intención de que este milagro fuese

para darle a él gloria y darle a ellos confianza y fe! Pero qué experiencia
de profundo sufrimiento llegó a ser esto para Jesús. Los discípulos dudaron
de él, María y Marta dudaron de él, y también los amigos de Lázaro que lo
lloraban.

¿Supo María cuán profundamente lo hirió cuando ella locusó de ser

despreocupado y desinteresado con su problema? "Señor, si hubieras llegado
aquí a tiempo – pero ahora es tarde, el daño ha sido hecho" (ver v. 21).

¿Supo Marta cuánto hirió a su Maestro cuando ella cuestionó su poder de

resurrección? Él le había dicho plenamente, "tu hermano resucitará," pero
su palabra no fue suficiente. Ella respondió en esencia, "Oh, sí, en el día
de la resurrección él se levantará, pero eso no nos ayuda hoy día" (ver v.
24).

Cuán doloroso debe haber sido para Cristo que sus amigos más amados dudaren

que él tuviera todo el poder que ellos necesitaran. "¿No saben todavía
quién soy yo?" es lo que el Señor parece decir. "Yo soy la resurrección y la
vida. Crean en mí. Yo tengo el poder, la vida" (ver v. 25).

Yo no creo que sepamos cuán profundo su dolor era en ese momento. Sus propios

discípulos no podían alcanzar a entender el concepto de quién era él. Era
suficientemente doloroso que su propio pueblo no lo conociera, pero ¿podrían
aquellos a los que amaba entrañablemente no reconocer su poder? ¿Pudo él
haberse dicho a sí mismo, "Ni aún mis amados amigos creen – quién podrá
entonces creer?"

¡Lo que le causa tanto dolor y pena a nuestro Señor es que dudemos de su

poder! Si nosotros, sus amados amigos, no confiamos en su poder y fidelidad,
entonces ¿quién lo hará? Lo llamamos amigo y Señor, pero no vivimos
nuestras vidas como si él tuviera el poder necesario para mantenernos
victoriosos y gozosos – en todos nuestros dolores y dificultades.

Lo que verdaderamente satisface el corazón de nuestro Señor es aquél hijo

suyo que descansa completamente en su amor y en su tierno cuidado.

Escrito por: David Wilkerson

viernes, 11 de junio de 2010

La protección de Dios por medio de la oración

La protección de Dios por medio de la oración

Si usted se acerca a Dios y mora en Él, estará en el lugar más seguro que existe sobre la Tierra.

Introducción

Nuestro señor ha prometido suplir todas nuestras necesidades y también protegernos. Muchos salmos se refieren a la protección de Dios para los que permanecen en ÉL, es decir. Para quienes viven en comunión con ÉL. Además de ser refugio y fortaleza, ÉL ha prometido salvar a los suyos de las dificultades de la vida.

El deseo del señor es ser el sustentador o el apoyo de nuestra vida en general, (Hacer que algo descanse sobre otra cosa). Su deseo es ser la parte más importante de cada aspecto de nuestra vida; proveer las respuestas a nuestras necesidades no es tan importante como proteger la vida en si misma de cada uno de sus hijos.

A lo largo de toda las sagradas escrituras, encontraremos un sin numero de promesas de protección para los que le creen y confían plenamente, pues obviamente Dios no puede proteger a alguien que no confíe y tenga cimentada en él sus convicciones.

DIOS NOS PROTEGE DE CAER EN PECADO

Pidiendo que el señor nos guíe: Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.

Santiago 4.8

Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Salmos 23.1-4

Lo primero que debemos hacer desde que abrimos nuestros ojos cada día, es pedirle que nos aparte de caer en tentación. En su gracia él nos guiara por sendas de justicia por amor a su nombre. Cuando pedimos esto estamos orando por protección y liberación. Cuando le decimos que “no nos metas en tentación” estamos reconociendo nuestra incapacidad para mantenernos libres de nuestra tendencia humana a pecar. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Hebreos 4.15

Dios es justo y si en algún momento permite una tentación en nuestra vida debemos saber que: No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. I corintio 10.13 puesto que aunque nuestro deseo tendría que ser librados de la tentación, en algún momento se pueden presentar, sin embargo tenemos que ser cuidadosos de no buscar la tentación creyendo que podemos vencerla; Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie. Santiago 1.13

PIDIENDO AL SEÑOR QUE NOS LIBRE DEL MALIGNO.

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. I Pedro 5.8-9

Poniéndonos toda la armadura de Dios para poder resistir:

Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Efesios 6:10-13

Debemos usar la espada del espíritu como arma ofensiva:

Cuando Jesús se encontró con el enemigo en el desierto, Jesús inmediatamente tomo la defensiva; cada vez que el enemigo tentó al Señor, él respondió con la “espada del espíritu” Jesús refuto y venció al enemigo citándole las escrituras. Lucas 4.4-13

1. “No solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios…”

2. Escrito está también: “No tentarás al Señor tu Dios…”

3. “…por que escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás El diablo entonces le dejó.

Debemos usar el escudo de la fe para detener los ataques:

La fe es un arma tanto defensiva como ofensiva y es absolutamente necesaria en el ministerio vital de la oración. No es bíblico orar sin fe; Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Hebreos 11.6

La gracia solamente se puede obtener por respuesta humana de la fe, si esperamos que Dios nos conceda el favor de la victoria en la lucha espiritual, la fe es trascendental, sin ella no podemos alcanzar los favores de Dios en nuestras batallas.

Primera parte luego adjunto la parte final.

miércoles, 9 de junio de 2010

Si los humanos construyen máquinas de ADN, ¿es diseño inteligente?

15 mayo 2010 — Dos equipos científicos han conseguido construir unos pequeños robots que funcionan sobre carriles de ADN. Se parecen en muchos respectos a las máquinas que usan las células para realizar sus funciones sobre el ADN. Nadie niega que unos humanos han diseñado sus nanobots con un propósito, pero los científicos darwinistas pretenden que las máquinas celulares aparecieron por procesos evolutivos exentos de propósito o de designio. ¿Cuál es la diferencia?

Unos investigadores han aplicado un derroche de inteligencia en el diseño y elaboración de un robot molecular capaz de realizar muchos pasos y de realizar decisiones acerca de adónde dirigirse y cuánto tiempo permanecer. El robot tiene un resplandor verde que permite a los investigadores un mejor seguimiento. Crédito: Zina Deretsky, National Science Foundation

Nature comunicaba del trabajo realizado por dos equipos que construyeron robots de ADN así. Lloyd Smith comentaba acerca de los mismos en el mismo número como una especie de ciencia-ficción devenida realidad.1 Y dejaba claro que se trata de sistemas ricos en información:

Hay varios conceptos interesantes en estos artículos. Lund et al. observan que generalmente los robots macroscópicos tienen que almacenar una buena cantidad de información para proporcionar «descripciones internas de sus objetivos y medio ambiente y para coordinar la detección y cualquier actuación de [sus] componentes». Pero los robots moleculares tienen una capacidad limitada para almacenar esta clase de información compleja. En ambos dispositivos, el movimiento de los andadores queda por tanto programada en la superficie del ADN, más bien que en los andadores mismos. De forma parecida, al ajustar las máquinas donadoras de cargamento en estados predeterminados de carga o de no carga, Gu et al. usan también información almacenada en el medio ambiente del andador para controlar el resultado de su sistema. ...

Aunque ambos artículos integran andadores de ADN con paisajes de papiroflexia, difieren en un importante extremo. El dispositivo de Lund y colegas es autónomo —no se precisa de intervención externa para que ejecute el programa incorporado en el sistema. En cambio, el dispositivo de Gu y sus colegas recurre en gran medida a intervenciones externas, muy destacadamente a la adición de nuevas hebras de ADN para impulsar los movimientos de los andadores y la operación de las máquinas de ADN portadoras de cargamento. La compensación por esta falta de autonomía es una mayor complejidad de su comportamiento: en tanto que el robot de Lund y colegas está actualmente limitado a caminatas siguiendo una ruta, el robot de Gu y colegas puede recoger cargamento mientras anda, y puede adoptar ocho estados que se corresponden con diferentes posibilidades de manufactura. En un trabajo futuro se tratará de mantener la autonomía a la vez que se aumenta la complejidad conseguible de conducta programada en los sistemas moleculares. Aunque seguimos estando muy lejos de las posibilidades imaginadas para la nanotecnología en la ciencia-ficción, es sin embargo inspirador ver una creatividad tan grande y un progreso tan rápido en el desarrollo de sistemas moleculares autónomos que pueden ejecutar acciones complejas. Este es, sin duda alguna, un campo que vigilar de cerca.


1. Lloyd M. Smith, «Nanotechnology: Molecular robots on the move», Nature 465, 167–168, 13 de mayo de 2010, doi:10.1038/465167a.

De modo que, si nosotros lo hacemos, es diseño inteligente, pero si lo encontramos en la naturaleza ... ¿es una evolución ciega? Naturalmente, sólo es necesario observar para ver que la maquinaria existente en las células están muy por delante de nosotros; no sólo son autónomas, sino que exhiben comportamientos muy complejos que han sido programados en sus sistemas moleculares. No solo esto, sino que pertenecen a complejos de máquinas moleculares, que están incardinados en redes de sistemas de procesamiento de señales que confunden a la mente —¡y todo ello pertenece a sistemas completos que poseen una biblioteca codificada, y que pueden reproducir todas sus piezas componentes! ¿Qué impide a los científicos, que desde luego encuentran «inspirador ver una creatividad tan grande» de «sistemas moleculares autónomos que pueden ejecutar acciones complejas», atribuirlo a un Plan deliberado? La disciplina de la biología molecular debería estar atestada de científicos maravillados ante Dios, inspirados a adorarle y a aclamarle con sonoros ¡Aleluyas! En lugar de esto, lo que encontramos es un montón de personas que sólo piensan en el qué dirán, y que se dedican a buscar defectos y que muestran la mayor ingratitud, al estilo de Francisco Ayala o de John Avise (véase, por ejemplo, ¿Es cierto que el genoma humano adolece de «graves defectos moleculares»?)


Fuente: Creation·Evolution Headlines If Humans Build DNA Machines, Is It Intelligent Design? 15/05/2010 Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 - www.sedin.org Usado con permiso del traductor para www.culturacristiana.org


martes, 8 de junio de 2010

¿Son los fósiles un exponente universal de evolución?



¿Cuál es el verdadero mensaje del registro estratigráfico de la tierra y de los fósiles incorporados en el mismo? La explicación darwinista, desde luego, no concuerda con los datos. El mismo Darwin reconoció que los fósiles constituían un grave problema para su tesis, y, a pesar de una propaganda constante que tergiversa la realidad en los libros de texto y ante el público en general, la situación, lejos de mejorar para el darwinismo, ha ido empeorando con el aumento de las colecciones. Imagen: MeanStreets

El registro fósil es la piedra de toque de la teoría de la evolución. Todo el mundo que ha observado las diferencias entre perros, como entre un pastor alemán y un caniche, sabe que existen diferencias a pequeña escala en las especies vivas, pero los no evolucionistas se sienten comprensiblemente molestos cuando los darwinistas extrapolan las variaciones observadas para que engloben a toda la vida, digamos que como diciendo que, debido a que hay variaciones en los picos de los pinzones, que esto demuestra que los humanos tuvieron a las bacterias como antepasados. La temeraria hipótesis de Darwin interconectaba a todos los seres vivos en un árbol ramificado de la vida. Su tesis era que, en último término, las ballenas y los robles, los canguros y los crustáceos marinos, pueden remontar su linaje común a unos organismos unicelulares. La única manera de vincular esta hipótesis con la historia real de la tierra es examinar el registro fósil. ¿Aparece en el registro de las roocas de la tierra una secuencia de vida en evolución desde lo más simple a lo más complejo? Los que suponen que así es podrían sentirse turbados por un artículo aparecido en Annual Review of Earth and Planetary Sciences,1 de Peter M. Sadler (Universidad de California, Riverside). Las reseñas anuales son un buen lugar para actualizarse acerca del estado de esta o aquella disciplina. La reseña de Sadler aborda la bioestratigrafía cuantitativa, el intento por correlacionar los datos fósiles a nivel mundial. Este campo está progresando; los datos fósiles están resultando más disponibles en grandes bases de datos, y los ordenadores hacen más fácil las computaciones matemáticas de grandes cantidades de datos. El reseñador conduce al lector a través de los últimos algoritmos informáticos que intentan correlacionar fósiles procedentes de decenas, centenares o millares de ubicaciones alrededor del mundo en una secuencia unificada global de tiempo. Aunque su extenso artículo nunca cuestiona la evolución (y apenas si hace mención de la misma), y aunque está escrito con un tono de confianza académica, da una marcada impresión de que la bioestratigrafía es más un arte que una ciencia.


Grabado de la histórica monografía de William Smith, 1815, que dio impulso a la práctica de la correlación de estratos por los fósiles que contienen.

Imaginemos un historial ideal en el que cada ser que muriese hubiese dejado un fósil, y que estos fósiles se acumulasen en sentido ascendente, capa tras capa, desde el principio de la vida. Si la evolución hubiese realmente ocurrido, cada especie tendría una primera aparición en el historial (un dato de primera aparición, o DPA), y cuando quedase extinta, exhibiría un dato de última aparición, o DUA. Estos «horizontes» formarían una línea cronológica vertical para cada especie que podría correlacionarse con otras similares alrededor del mundo, Supongamos que fuese posible también datar con exactitud cada capa. En tal caso, seguir la historia de la vida sería muy fácil, como ir remontando las capas de un pastel en el que cada capa preservaría una clara secuencia, desde la más antigua en el fondo hasta la más reciente en la parte superior. Los fósiles ahí contenidos, si la evolución hubiera tenido lugar, exhibirían claramente una creciente complejidad, al ir apareciendo cada nuevo fílum, orden, clase, género y especie a lo largo del tiempo.

Pero ¡ay!, como sucede con la mayoría de las cosas en la vida, la situación dista de ser tan simple. Sadler señala una cantidad de dificultades que hacen que la correlación global de los estratos fosilíferos constituya un problema:

· Desequilibrio: La mayor parte del registro está compuesto de conchas marinas. «Las secciones fosilíferas ricas son más comunes en el registro de los invertebrados marinos», observa. (Los invertebrados marinos comprenden en realidad alrededor del 95% de todos los fósiles conocidos. Esto significa que todos los grandes mamíferos, las plantas terrestres y los dinosaurios componen sólo una diminuta fracción del registro). En unos pocos estudios, dice, los bioestratígrafos pueden presentar secuencias de algunos invertebrados marinos con resoluciones de 10.000 a 50.000 años, aunque la resolución es generalmente muy inferior.

· Vacíos: «En comparación con los problemas de las correlaciones del Cenozoico marino, los casos no marinos adolecen de una carencia de secciones continuas», sigue diciendo. En lugar de exponer un registro continuo de evolución, el registro es discontinuo o brusco, repleto de vacíos. (Stephen Jay Gould observó una vez que la presencia casi universal de discontinuidades en el registro fósil es el «secreto gremial» de la paleontología.) Muchos sitios exhiben «faunas aisladas» que no se superponen con otros sitios. Sadler explica cómo estos vacíos afectan a la bioestratigrafía:

La biología exige que la abundancia global de una especie no puede caer hasta cero dentro de su rango temporal. Desafortunadamente, las distribuciones de las especies están fragmentadas, los fragmentos pueden ser cambiantes, pocos individuos son fosilizados, y se pueden pasar fósiles por alto. Por consiguiente, los rangos locales de taxones que se observan en secciones estratigráficas únicas reflejan condiciones locales e incluyen discontinuidades. Más críticamente, y por las mismas razones, ocurren discontinuidades de extensión desconocida en los extremos de los rangos observados. Así, los horizontes locales de los descubrimientos más arriba y más abajo de una especie no se corresponden con los DPAs y DUAs globales. Las discrepancias varían de lugar en lugar, y las tabulaciones de los rangos de taxones observados localmente se contradicen entre sí en el detalle acerca de la secuencia de los sucesos del fin de rango.

Por estas y otras razones, Sadler advierte que es «crucial reconocer que las primeras y últimas apariciones locales son también singularmente problemáticas como registradoras de acontecimientos de calendario. los horizontes estratigráficos locales en los que se observan no reproducen de manera fiable la verdadera secuencia global de los acontecimientos de originación y de extinción. Es de esperar la existencia de discrepancias debido a la probabilidad de que las apariciones y desapariciones locales sean acontecimientos migratorios y probablemente desplazados por lapsos en la fosilización».

· Reelaboración: Muchos fósiles han sido transportados o reelaborados, destruyéndose con ello la información de secuencia temporal. (Algunos de los yacimientos fosilíferos más bien conocidos, como el Monumento Nacional de los Dinosaurios, el Rancho de La Brea, y el Bosque Petrificado presentan esta dificultad.) El bioestratígrafo no puede dar por supuesto que los horizontes aparentes de DPA y DUA representen la verdadera historia de los fósiles, debido a que muchos procesos pueden perturbar la correlación de los fósiles con los estratos: las inundaciones pueden transportar fósiles de una a otra localidad, animales excavadores de madrigueras pueden reelaborar los depósitos, o los depósitos pueden caer en una caverna o ser arrastrados por pozos hacia estratos más antiguos. Además, no es siempre fácil distinguir cuándo ha habido reelaboración, o en qué magnitud. «Una formación extensiva de cuevas puede llevar a abandonar totalmente los DAPs», dice. Los microfósiles marinos son especialmente susceptibles a la reelaboración. Las firmas a veces «crípticas» de una reelaboración pueden pasar «sin ser reconocidas», y su impacto sobre el registro puede ser significativo. Pero el bioestratígrafo necesita confiar en bases de datos que están contaminadas por este problema. «Grandes bases de datos integradas combinan taxones propensos a la reelaboración con otros que no lo son. Las decisiones acerca de la probabilidad de que se haya dado una reelaboración, o las suposiciones más agradables acerca de la reelaboración, fuerzan actualmente una elección dicotómica entre métodos que buscan rangos máximos y aquellos que buscan rangos probables. Ningún método incorpora todavía una teoría satisfactoria de la reelaboración que pueda obviar esta desafortunada disyuntiva», se lamenta, pero los modelos informáticos funcionan frecuentemente desde el supuesto de que ha habido poca o ninguna reelaboración.

· Disminución de la información con la mayor edad: Cuando más atrás nos retrotraemos en el tiempo, menos fiables son las entradas; por ejemplo, «los ejemplos del paleozoico incluyen menos datos radiométricos, paleomagnéticos y de isótopos estables». Los casos conocidos generalmente no se superponen. «El gran problema de la correlación del Paleozoico en la Tabla 1 incluye muchos pares de secciones que no se superponen en edad. Se tienen que apilar en el orden correcto e imparten al problema un significativo componente de seriación. La seriación es la esencia del problema cuando los datos son faunas aisladas.»

Considerando estas dificultades, ¿es siquiera posible producir una correlación global de los fósiles en una secuencia de tiempo? Aparentemente, Sadler cree que el problema es resoluble y que el trabajo en marcha es prometedor, pero el uso de suposiciones simplificadoras es inevitable. Algunas son razonables (p. ej., que un DPA tiene que ser anterior a su DUA, y que las coexistencias demostradas se tienen que respetar). También, ciertos sucesos geológicos proporcionan un medio de correlacionar estratos fosilíferos de forma independiente. Por ejemplo, una precipitación de cenizas volcánicas se podría seguir a lo largo y ancho de una gran región, o las inversiones magnéticas o cambios climáticos globales pueden proporcionar indicios. Además, los paleontólogos intentan vincular los datos con puntos indicativos obtenidos por medio de dataciones radiométricas (aunque estos métodos no son generalmente aplicables a los estratos sedimentarios que contienen fósiles). Contemplándolo en conjunto, es más fácil de decir que de hacer:

La manera de mejorar la capacidad de resolución del calendario geológico es obvia pero no fácil —aumentar la cantidad de sucesos y con ello reducir los intervalos de tiempo medio entre los mismos. No hay escasez de especies para añadir. El problema real es mantener todos los sucesos de aparición y extinción en su secuencia correcta. La dificultad aumenta espectacularmente con el número de especies por tres razones: Primero, la cantidad de posibles secuencias de los sucesos de aparición y extinción aumenta más rápidamente que exponencialmente como función de la cantidad de especies (Figura 1). Además, los sucesos separados por intervalos más breves de tiempo son más susceptibles de preservación en un orden contradictorio de lugar en lugar. Finalmente, al ir creciendo la lista de especies, tiene que incluir más organismos provinciales que estarán ausentes en muchas ubicaciones.

El grueso del artículo de Sadler se ocupa de algunos inteligentes algoritmos matemáticos que los bioestratígrafos han desarrollado para abordar este enorme rompecabezas. Algunos usan los principios de la investigación de operaciones. Otros emplean algoritmos heurísticos o manipulan matrices con procesos iterativos para tratar de convergir en una solución. Cada método es más adecuado para su propio tipo de datos, cada uno de ellos hace sus propias suposiciones, y cada uno de ellos tiene sus defectos. Consiguientemente, advierte al lector que no abrigue demasiadas esperanzas:

La verdadera secuencia global de DPAs y DUAs no es cognoscible en detalle, y las secuencias localmente preservadas de descubrimientos más alto y más bajo son incompletas y contradictorias. El problema práctico y resoluble es encontrar una secuencia hipotética de DAPs y DUAs que exhiba la menor inadaptación neta con todas las observaciones en tablas de rangos locales y de faunas aisladas, o que exija el menor ajuste neto de todos los rangos observados. Es un problema de optimización.

Sadler admite abiertamente que las contradicciones son inevitables. Mucho de su artículo tiene que ver con tratar inadaptaciones: cómo medir las inadaptaciones, y cómo minimizarlas. Algunas de estas inadaptaciones son las que contradicen las expectativas de la evolución. Uno de los criterios de éxito parece ser hasta que grado el resultado de un algoritmo concuerda con la secuencia filogenética «correcta»: «Los procedimientos para ajustar la mejor LCG [línea de correlación sobre la gráfica]: incluyen técnicas deterministas de regresión. ... y algoritmos de búsqueda heurística a partir de programación evolutiva», explica. La congruencia con la filogenia evolutiva parece definir el «mejor ajuste» o secuencias «óptimas» de Sadler. Al comienzo, indica que la información de la secuencia evolutiva tiene precedencia sobre la información de datación geológica:

La correlación del tiempo geológico procede con la construcción de un calendario global de sucesos del pasado en el que las apariciones y las extinciones de especies fósiles dominan las entradas. Otros sucesos incluyen cambios en la química de los océanos, las inversiones en el campo magnético de la Tierra, y la deposición de capas de cenizas volcánicas, algunos de ellos datados por métodos radiométricos. El problema es refundir inventarios incompletos de sucesos físicos y de sucesiones de faunas parcialmente contradictorias procedentes de muchas escalas locales de grosores (secciones estratigráficas medidas) en un solo calendario que secuencie correctamente todos los sucesos y escala los intervalos de tiempo entre ellos. Debido a que los sucesos correctamente secuenciados sirven al propósito de la correlación, con o sin conocimiento de sus edades numéricas, el secuenciado es la tarea fundamental y el punto central de esta reseña. Hay estimaciones numéricas de edades para muy pocos sucesos, especialmente en los períodos más antiguos del Fanerozoico. Además, las estimaciones de la magnitud relativa de los intervalos temporales entre sucesos reposa mayormente sobre suposiciones cuestionables acerca de velocidades de acumulación sedimentaria y de recambio biológico. Por consiguiente, las tareas de escalado y de calibración es mejor intentarlas después que se haya determinado la secuencia óptima de sucesos.

En la conclusión, titulada «Los problemas que persisten», Sadler revela la dependencia de su disciplina de la teoría de la evolución, y deja caer insinuaciones de que tiene que transformarse más en una calle de dos direcciones:

Los paleobiólogos pueden extraer una considerable cantidad de información acerca de la secuencia filogenética de los taxones analizando la morfología de los fósiles, sin recurrir a la información estratigráfica. Pero estos indicios no sirven todavía tanto a la tarea de correlación como pudieran hacerlo. Hasta la fecha se ha consagrado más esfuerzo a cuestiones relativas al puesto de la información estratigráfica en los análisis cladistas de la morfología que a la posibilidad de que los cladogramas resultantes proporcionen una evidencia independiente de la secuencia que pueda mejorar la bioestratigrafía.

Lo que no explica el autor de la reseña es cómo esto puede evitar el razonamiento en círculos viciosos. Al contrario, sugiere cómo los sistematistas evolutivos pueden ser de ayuda —revelando, por ejemplo, «el orden de los DPAs que se ajuste mejor a la información morfológica». Pero incluso con su ayuda, ve tres «problemas inminentes», y que plantean las modernas bases de datos estratigráficas:

  1. Decidirse por un método unitario: «Primero, es deseable integrar más tipos de datos en un método unificado. Cada método, con independencia de los datos para los que es apropiado, tiene que buscar una secuencia de sucesos. Por consiguiente, la mejor manera de adaptar todos los datos es invertir el problema, operando a través de un conjunto de secuencias permutables y conseguir mejoras iterativas según son juzgadas por el ajuste entre las secuencias y los datos».
  2. Velocidad frente a Finalización: «Pero el segundo problema es gestionar conjuntos de datos más grandes sin pérdida de velocidad. La flexibilidad del método inverso sacrifica velocidad. Los algoritmos más rápidos son los que son individualizados para tipos específicos de datos y que funcionan hacia adelante desde los datos hacia la mejor solución.
  3. Fósiles reelaborados. Como se ha citado anteriormente; «Ningún método incorpora todavía una teoría satisfactoria de la reelaboración que pueda obviar esta desafortunada disyuntiva» entre rangos máximos y rangos de probabilidad (esto es, la elección entre incorporar todos los datos en el modelo en contraste con usar los datos que producen el resultado esperado).

¿Se encuentran los bioestratígrafos encerrados en un círculo? Sadler termina: «Como en el pasado, las respuestas a todos estos problemas se podrían encontrar reconociendo analogías con problemas en otras disciplinas y adaptando sus métodos numéricos».


1Peter M. Sadler, «Quantitative Biostratigraphy: Achieving Finer Resolution in Global Correlation», Annual Review of Earth and Planetary Sciences, mayo de 2004, Vol. 32, pp. 187-213 (doi:10.1146/annurev.earth.32.101802.120428).

Se tiene que reconocer que Sadler ni duda acerca de la evolución ni tenía intención alguna de arrojar dudas acerca de la evolución en este artículo. Una lectura superficial podría llevar a creer que todo está bien, y que los darwinistas están realizando grandes progresos. Pero si se lee perceptivamente, sin prejuicios evolucionistas, es muy revelador. ¿Dónde está la prueba de las secuencias? ¿Dónde está la evidencia en el registro fósil para demostrar que Charles Darwin tenía razón? Sadler expone a la vista que tiene en manos un enorme problema de «optimización». Lo mejor que puede hacer es intentar mantener a un mínimo las «contradicciones» y las «inadaptaciones».

Como con todos los demás aspectos de la teoría de la evolución, el espacio de manipulación es mayor que el espacio de datos. Sólo entradas masivas de cuestionables suposiciones mantienen la narración evolutiva en pie. Es evidente que de los datos no surge una historia de evolución, como si fuese una realidad intuitivamente evidente que sólo un oscurantista podría negar. No; en lugar de proporcionar al partido darwinista la prueba que necesita, tiene que pedirles a ellos ayuda al ir tanteando a través de una tarea contradictoria, incontrolable, confusa y formidable. Esto nos recuerda el imposible sueño al que hacen frente los filogenistas moleculares en su intento de mantener el imaginario árbol de la vida de Charles Darwin conectado con la realidad (véase La filogenia molecular es un enredo lleno de incertidumbre, y la etiqueta árboles filogenéticos). Al final, tienen que suponer la evolución para demostrar la evolución. En lugar de seguir la evidencia a donde lleva, aplican unos similares métodos heurísticos de «optimización» para manejar entradas abrumadoras y contradictorias,

donde «optimización» significa «concuerda mayormente con Darwin, si dejamos de lado los inadaptados».

Observemos que «vacíos» es una palabra cargada. ¿Qué sucede si el hecho descarnado es que los datos son discontinuos? Entonces esta es la verdadera secuencia: no existen vacíos en los datos. Un vacío es sólo un vacío si se supone la evolución. ¿Por qué no hacer frente cara a cara a la evidencia?: Los taxones vivientes son discontinuos, y los taxones fósiles son discontinuos. Aparecieron repentinamente, y algunos murieron repentinamente. Si no fuese porque una admisión como esta destruye el darwinismo, esto sería lo que los libros de texto presentarían con toda naturalidad.

Querríamos animar a los lectores escépticos a dejar de lado «suposiciones cuestionables» acerca de «velocidades de acumulación de sedimentos y de recambio biológico» y estudiar este artículo sin las gafas darwinistas. Contemplemos los datos fósiles con toda la objetividad posible. ¿Qué encontramos? Multitudes de «faunas aisladas» que no se superponen, sin una clara información de «seriación». Una preponderancia de conchas marinas. Desconocidos efectos de reelaboración. Cementerios fósiles. Miríadas de organismos muertos, sepulgados bajo estratos rocosos depositados por agua por todo el mundo. Sadler sugiere una solución en su última oración: los bioestratígrafos podrían tener un mejor éxito si mirasen desde fuera de la caja y si adaptasen los métodos de otras disciplinas. Con toda probabilidad no tenía la intención de considerar algunas disciplinas que el Partido Darwinista ha desterrado. ¡Qué lástima! ¿Y si es allí donde la verdadera solución espera su descubrimiento?


Lecturas recomendadas:


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesDo Fossils Show a Worldwide Record of Evolution? 21/05/2004
Redacción: David Coppedge © 2004 Creation Safaris -
www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 - www.sedin.org Usado con el permiso del traductor para www.culturacristiana.org

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