La Reforma Protestante

Martín Lutero, 1483-1546; después de Jesucristo y de Pablo, el hombre más grande de todos
los siglos. Encabezó al mundo en su lucha de liberación de la institución más despótica de
toda
la historia; el "Fundador de la Civilización Protestante." Nació de padres pobres en Eisleben, 1483. Ingresó a la Universidad de Erfurt en 1501 para estudiar leyes. "Magnífico estudiante, gran conversador y polemista, muy sociable y buen músico", se graduó en un tiempo notablemente breve.

En 1505, de pronto decidió ingresar a un monasterio. Monje ejemplar, y sumamente religioso, practicó todas las formas de ayunos y azotamientos, e inventó otras
nuevas. Durante dos años soportó, como él decía, "tales angustias que ninguna pluma podrá
describir." Un día en 1508, mientras leía la epístola a los romanos, de pronto vino la luz y la
paz: "El justo vivirá por la fe." Vio por fin, que la salvación se recibía mediante la confianza
en Dios por medio de Cristo, y no por los ritos, sacramentos y penitencias de la Iglesia. Esto
cambió su vida entera, y el curso entero de la historia. "Aun cuando su hallazgo hizo
innecesaria una iglesia sacerdotal él no se dio cuenta de ello inmediatamente." Todavía
aceptaba todas las usanzas de la Iglesia: misas, reliquias, indulgencias, peregrinaciones y la
jerarquía papal. En 1508 llegó a ser profesor de la universidad de Wittenherg, puesto que
ocupó hasta su muerte en 1546. En 1511 fue a Roma, y aun cuando aterrado por la corrupción
y los vicios de la corte papal, todavía aceptaba la autoridad de aquella Iglesia. Volvió a
Wittenberg, en donde sus sermones sobre la Biblia Comenzaron a atraer a estudiantes de
todas partes de Alemania.


Las Indulgencias. La ocasión del rompimiento de Lutero con Roma fue la venta de
indulgencias por Juan Tetzel. Una indulgencia era una disminución de los dolores del
purgatorio; es decir, una remisión del castigo del pecado. Según la enseñanza romanista, el
purgatorio se parece bastante al infierno, solamente que no dura tanto; pero todos tienen que
pasar por él. Pero el Papa reclamaba tener potestad de disminuir estos sufrimientos o de
remitirlos del todo, como prerrogativa exclusiva suya.

Esto comenzó con los Papas Pascual I (817-24) y Juan VIII (872-82). Las indulgencias penales resultaron sumamente lucrativas, y pronto estaban en uso general. Se ofrecían como aliciente en las Cruzadas y en las guerras contra los herejes o contra de algún rey a quien el Papa quería castigar. A los inquisidores quienes traían leña para quemar a un hereje; a quienes hacían peregrinación a Roma o para promover cualquier empresa pública o privada del Papa, o a cambio de dinero. El Papa Sixto IV, l476, fue el primero en aplicarlas a las almas ya en el purgatorio las indulgencias se contrataban al por mayor, para su reventa "esto de "vender el privilegio de pecar" llegó a ser una de las principales fuentes de las rentas papales. En 1517 Juan Tetzel recorría Alemania vendiendo certificados firmados por el Papa, que ofrecían a los compradores y a sus amigos el perdón de todo pecado sin confesión, arrepentimiento, penitencia ni absolución sacerdotal.


Decía al pueblo, "Tan pronto como vuestro dinero suena en el cofre, las almas de vuestros
amigos se elevan del purgatorio al cielo." Esto horrorizaba a Lutero.


Las 95 Tesis. El 31 de octubre de 1517, Lutero colocó en la puerta de la iglesia de Wittenberg
95 tesis, casi todas las cuales se relacionaban con las indulgencias, pero que en el fondo
atacaban la autoridad papal. Era solamente un anuncio de que él estaba dispuesto a discutir
estos temas en la Universidad. Pero las copias impresas se buscaban febrilmente por toda
Europa. Aquello resultó ser "la chispa que levantó en llamas a Europa." Siguió tratado tras
tratado, en latín para los eruditos y en alemán para el pueblo común. Ya en 1520, Lutero
era el
hombre más popular de Alemania.

La Excomunión de Lutero. En 1520 el Papa emitió una bula que excomulgaba a Lutero y
declaraba que si no se retractaba dentro de 60 días, recibiría "la pena debida a la herejía"
(es
decir, la muerte). Cuando Lutero recibió la bula, la quemó públicamente, el 10 de diciembre de 1520. "Aquel día comenzó una nueva era" (Níchols).

La Dieta de Worms. En 1521 Lutero fue llamado por Carlos V, Emperador del Sacro Imperio
Romano (que en aquel tiempo incluía a Alemania, España, los Países Bajos y Austria), a que
se presentara ante la Dieta de Worms. Ante una asamblea de dignatarios del Imperio y de la
Iglesia se le ordenó retractarse. Contestó que de nada podía retractarse mientras no se le
convenciese mediante la Escritura o la razón. "Aquí estoy; ninguna otra cosa puedo hacer; así
me ayude Dios." Fue condenado, pero tenía demasiados amigos entre los príncipes alemanes
para que se cumpliese el edicto. Le escondió un amigo cerca de un año, y luego volvió a
Wittenberg para continuar su obra de predicar y escribir.Entre otras cosas tradujo al alemán la Biblia, lo cual "espiritualizó a Alemania y creó el idioma alemán."

La guerra papal contra los protestantes alemanes. Alemania se componía de gran número
de pequeños Estados, regidos cada uno por un príncipe. Muchos de estos príncipes, juntamente con sus Estados enteros, habían sido ganados para la causa de Lutero.

Ya en
1540, todo el norte de Alemania era luterano. Se les ordenó volver al redil romanista. En lugar de esto, se unieron para su defensa en la llamada Liga de Esmalcalda. El Papa Paulo III, instó al emperador Carlos V a que procediera contra ellos, y le ofreció un ejército.
Declaró esta
guerra como Cruzada, y ofreció indulgencias a todos los que tomaran parte en ella.

La guerra
duró de 1546 a 1555, y terminó con la paz de Augsburgo, en la cual los luteranos ganaron el reconocimiento legal de su religión. El Papa instigó esta guerra para lograr el sometimiento de los luteranos. El fue el agresor; los luteranos estaban a la defensiva.


El nombre de "Protestante." La Dieta de Espira, 1529 d.C., en la cual los católicos romanos
formaban mayoría, dictó que los católicos podían enseñar su religión en los Estados
reformistas, pero prohibió la enseñanza luterana en los Estados romanistas. Contra esto los
príncipes luteranos hicieron una protesta formal, y desde entonces se les conocía como los
"protestantes.'' Aplicado originalmente a los luteranos, el nombre ha llegado a aplicarse o el uso popular a todos los que protestan contra la usurpación papal, inclusive a toda entidad cristiana evangélica.

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