miércoles, 22 de octubre de 2008

Los Padres de La Iglesia

LOS PADRES DE LA IGLESIA

Policarpo (69-156 d.C.). Fue discípulo del apóstol Juan, y obispo de Esmirna. En la persecución ordenada por el Emperador, fue arrestado y llevado ante el gobernador, Al serle ofrecida la libertad si maldecía a Cristo, Contestó "Ochenta y seis años he servido a Cristo, y El nada me ha hecho sino el bien ¿cómo, pues, podría yo maldecirle a El, mi Señor y Salvador?" Fue quemado vivo.

Ignacio (67-110 d.C,), Discípulo de Juan, y obispo de Antioquia Cuando el emperador Trajano visitó Antioquia, ordenó su arresto, presidió el juicio él mismo, y le sentenció a que fuera arrojado a las fieras en Roma, de Camino a Roma, escribió a los Cristianos romanos una carta en que les rogaba que no intentaran obtener su perdón; que él anhelaba el honor de morir por su Señor, Dijo, "Que las fieras estén ávidas de acometerme; si no lo están, yo las obligaré.
Vengan, jaurías de fieras; vengan desgarramientos y mutilaciones, quebranto de huesos y desmembramientos; vengan, crueles torturas del diablo; solamente alcance yo a Cristo," Se regocijaba en el martirio.

Papias, cerca del 70-155 d.C. Otro alumno de Juan obispo de Hierápolis, unos 160 km. al este de Efeso, Puede haber conocido a Felipe, de quien dice la tradición que murió en esa ciudad, Escribió un libro, "Explicación de los Discursos del Señor," en el cual dice que cuidó de preguntar a los antiguos las palabras exactas de Jesús. Padeció el martirio en Pérgamo, más o menos al mismo tiempo que Policarpo. Estos tres forman el eslabón que une el siglo apostólico y los tiempos posteriores.

Justino Mártir (100-167 d.C.). Nació en Neápolis, la antigua Siquen, como al tiempo de la muerte de Juan. Estudió filosofía. En su juventud vio mucha persecución de los cristianos, Fue convertido, y viajaba en traje de filósofo, tratando de ganar a los hombres para Cristo, Escribió una Defensa del cristianismo, dirigida al Emperador en Roma. Fue uno de los hombres más capaces de su época. Murió como mártir en Roma. Señalando el crecimiento del cristianismo, dijo que ya en sus días "no hay raza alguna de hombres en donde no se ofrecen oraciones en
el nombre de Cristo."

Este es el cuadro de Justino Mártir, del primitivo culto cristiano "El domingo se celebra una reunión de todos los que viven en las ciudades y villas, y se lee una porción de las memorias de los apóstoles y de los escritos de los profetas, tan extensa como el tiempo lo permite. Cuando se termina la lectura, el que preside, en un discurso da la admonición y exhortación a imitar estas nobles cosas. Después de esto todos nos levantamos y ofrecemos una oración en común. Al terminarse la oración, como antes hemos descrito, traen pan y vino y el que preside da gracias por ellos conforme a su capacidad, y la congregación contesta "Amén". Luego los elementos consagrados se reparten a cada uno y participamos de ellos, y
los llevan los diáconos a los hogares de los ausentes. Los ricos y los de buena voluntad, luego dan ofrendas conforme a su libre voluntad; y esta ofrenda se deposita con el presidente, quien de ella suple a los huérfanos, viudas, presos, extraños y todos los necesitados."

Ireneo (130-200 D.C.). Educado en Esmirna alumno de Policarpo y Papias. Viajó extensamente, y luego llegó a ser obispo de Lion, en Galia. Se le conoce especialmente por sus escritos contra los gnósticos. Murió como mártir, hablando de Policarpo dice "Recuerdo bien el lugar en donde el santo Policarpo se sentaba y hablaba. Recuerdo sus discursos al pueblo, y cómo describía sus relaciones con Juan el apóstol y con otros que habían acompañado al Señor, cómo recitaba los dichos de Cristo y los milagros que El hacía; y cómo recibió de testigos oculares que habían visto al Verbo de la Vida sus enseñanzas, que concordaban en todo sentido con las Escrituras."

Orígenes (185-254). El erudito más grande de la iglesia primitiva. Gran viajero, y escritor voluminoso, que ocupaba a veces hasta veinte copistas. En sus escritos cita dos tercios de todo el Nuevo Testamento. Vivía en Alejandría, en donde su padre Leonidas padeció el martirio y más tarde, en Palestina, en donde murió como resultado de su encarcelamiento y tortura bajo Decio.

Tertuliano (160-220), de Cartago; "padre del cristianismo latino" abogado romano, y pagano; luego de su conversión, un distinguido defensor del cristianismo.

Eusebio (264-340), el "Padre de la Historia Eclesiástica"; obispo de Cesarea, a la fecha de la conversión de Constantino, sobre quien llegó a tener gran influencia. Escribió una "Historia de la Iglesia" desde Cristo hasta el concilio de Nicea.

Juan Crisóstomo (345-407), "Boca de Oro"; orador inigualado, y el predicador más grande de sus tiempos; era predicador expositor. Nació en Antioquia; llegó a ser Patriarca de Constantinopla, y predicaba ante grandes multitudes en la iglesia de Santa Sofía. Siendo reformador, desagrado al rey y murió en el exilo.

Jerónimo (340-420) el más erudito de los Padres latinos Se educó en Roma. Vivió muchos años en Belén, en donde tradujo la Biblia al latín. Su obra, llamada la Vulgata", es todavía la Biblia autorizada de la Iglesia Católica Romana.

Agustín (354-430) obispo de Hipona, en el norte de África. El gran teólogo de la iglesia primitiva. Más que ningún otro, moldeó él las doctrinas de la Iglesia de la Edad Media. Siendo joven era erudito muy destacado, pero disoluto. Se hizo cristiano por la influencia de su madre Mónica, de Ambrosio de Milán y de las epístolas de Pablo.

Extraido de la primera edición del Manual Biblico Haley

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