"El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca" Immanuel Kant

miércoles, 23 de marzo de 2011

Nada


¿Alguna vez has pensado en el principio? Te preguntas, ¿qué es eso? Tú sabes - lo que sea que apareció primero. O lo que sea que estaba aquí primero, en el primer momento del tiempo. ¿Alguna vez te has exprimido el cerebro pensando en eso?

Espera un minuto, dices, ¿acaso no es posible que en el principio no había nada? ¿Acaso no es posible que hace millones y millones de años no había nada en absoluto?

Esa, sin duda, es una teoría a considerar. Así que considerémosla - pero primero por medio de una analogía.

Digamos que tienes un cuarto muy grande. Está completamente cubierto y es del tamaño de un campo de fútbol. Está cerrado permanentemente, no tiene puertas ni ventanas y no hay hoyos en sus paredes.

Adentro del cuarto hay...nada. No hay absolutamente nada. Ni una partícula de nada. Nada de aire. Nada de polvo. Nada de luz. Es un cuarto sellado y completamente oscuro por dentro. Luego, ¿qué pasa?
Bueno, digamos que tu meta es introducir algo - cualquier cosa - adentro del cuarto. Pero las reglas son: No puedes usar nada que esté afuera del cuarto para lograrlo. Entonces, ¿qué haces?
Bueno, tú piensas:" ¿qué tal si trato de crear una chispa adentro del cuarto?" Entonces el cuarto tendría luz, aunque fuera por un momento. Eso calificaría como algo. Sí, pero tú estas afuera del cuarto. Así que eso no está permitido.

Pero, tú dices: "¿qué tal si pudiera tele transportar algo adentro del cuarto, como en Star Trek?" Otra vez, eso no está permitido porque estarías usando cosas que están afuera del cuarto.
Aquí está el dilema otra vez: tienes que meter algo al cuarto usando sólo lo que está adentro del cuarto. Y en este caso, no hay nada adentro del cuarto. Bueno, tú dices: "quizás una pequeña partícula de algo aparecerá en el cuarto si se le da el tiempo suficiente."

Hay tres problemas con esta teoría. Primero, el tiempo por si solo no hace nada. Las cosas ocurren a través del tiempo, pero no es el tiempo lo que las hace ocurrir. Por ejemplo, si tú esperas 15 minutos para que se horneen unas galletas, lo que las hornea no son los 15 minutos sino el calor en el horno. Si tú las dejas en una mesa por 15 minutos no se van a hornear.

En nuestra analogía, tenemos un cuarto completamente sellado sin nada adentro. El hecho de simplemente esperar 15 minutos no va a cambiar la situación. Bueno, dices tú, ¿qué tal si esperamos varios siglos? Varios siglos son simplemente un montón de segmentos de 15 minutos juntos. ¿Si tú esperaras varios siglos con tus galletas en la mesa, varios siglos las hornearían?

El segundo problema es este: ¿Por qué habría de "aparecer" algo adentro del cuarto vacío? Necesitaría una razón que justificara su existencia. Pero no hay nada en absoluto adentro del cuarto. No habría nada adentro del cuarto que ocasionará que algo apareciera (además, la razón debe venir de adentro del cuarto.)
Bueno, dices tú, ¿qué tal una muy pequeña partícula de algo? ¿No tendría eso una mayor probabilidad de materializarse adentro del cuarto que algo más grande como, por ejemplo, una pelota de fútbol?

Eso nos lleva al tercer problema: tamaño. Como el tiempo, el tamaño es abstracto. Es relativo. Supongamos que tienes tres pelotas de béisbol. Todas de diferente tamaño. Una mide cuatro metros de ancho, otra 2 metros de ancho y otra es de tamaño normal. ¿Cuál de todas es más probable que se materialice adentro del cuarto?

¿La pelota de béisbol de tamaño normal? ¡No! Todas tienen la misma probabilidad de materializarse. El tamaño no importaría. No se trata del tamaño. Se trata de ver si cualquier pelota de béisbol de cualquier tamaño puede o no simplemente "aparecer" adentro de nuestro cuarto vacío y sellado.

Si piensas que la pelota de béisbol más chica no puede simplemente aparecer adentro del cuarto, sin importar cuánto tiempo pase. Entonces debes concluir lo mismo para un átomo. No se trata del tamaño. ¡La probabilidad de que se materialice una pequeña partícula sin una causa y de que se materialice un refrigerador sin una causa es la misma!
Ahora vamos a extender más nuestra analogía. Vamos a tomar nuestro cuarto grande y oscuro, y le vamos a quitar sus paredes. Luego vamos a extender el cuarto infinitamente en todas direcciones. Ahora no hay nada afuera del cuarto porque el cuarto es todo lo que hay. Punto.

Este cuarto oscuro e infinito no tiene luz, ni polvo, ni partículas de ningún tipo, ni aire, ni elementos, ni moléculas. Es totalmente nada. De hecho, lo podemos nombrar Absolutamente Nada.

Así que aquí está la pregunta: Si originalmente - hace millones y millones de años - había Absolutamente Nada, ¿Acaso no habría Absolutamente Nada ahora también?
Sí. Pues algo - no importa lo pequeño que sea - no puede venir de Absolutamente Nada. Todavía tendríamos Absolutamente Nada.
¿Qué nos dice eso? Que Absolutamente Nada nunca existió. ¿Por qué? ¡Porque si Absolutamente Nada existió, todavía habría Absolutamente Nada!
Si alguna vez existió Absolutamente Nada, no hubiera habido nada aparte que causara la existencia de algo.
De nuevo, si alguna vez existió Absolutamente Nada, todavía habría Absolutamente Nada.
Sin embargo, algo existe. De hecho, muchas cosas existen. Tú, por ejemplo, eres algo que existe, un algo muy importante. Entonces, tú eres prueba de que Absolutamente Nada nunca existió.
Ahora, si Absolutamente Nada no existió, eso significa que siempre hubo un tiempo donde por lo menos Algo existió. ¿Qué existió?
¿Fue una cosa o muchas cosas? ¿Fue un átomo? ¿Una partícula? ¿Una molécula? ¿Una pelota de fútbol? ¿Una pelota de béisbol mutante? ¿Un refrigerador? ¿Algunas galletas?

¿De dónde provino la vida?

¿El ADN apunta hacia la evolución o a un diseño inteligente?
por Charles Colson


En 1967 los astrónomos estaban alarmados por haber descubierto ondas de radio provenientes de espacio. Nuestro primer pensamiento, dijeron ellos, era que ésta era otra raza inteligente intentando comunicarse con nosotros. Le pusieron por nombre a las señales PHV que significa pequeños hombres verdes.
Pero resultó que habían descubierto una pulsar, una estrella que gira que imita una señal de radio.


¿Cómo pueden los científicos definir si algo proviene de una fuente natural o una fuente inteligente? Cuando piensas al respecto, ésta es la pregunta medular en el debate de la creación - VS - evolución: ¿Cómo podemos saber si la vida se originó por causas naturales o fue creada por un ser inteligente?
Piensa por un momento en algunas analogías comunes. Imagina que estamos viajando por Dakota del Sur y vemos una montaña con los rostros de cuatro presidentes de los Estados Unidos tallados en la roca. Inmediatamente reconocemos el trabajo de un agente inteligente. Nadie confundiría el Monte Rushmore con un fenómeno natural. O imagina que encuentras la punta de una flecha al lado de un arroyo. Nadie se atribuiría forma a la erosión del agua.


Esta capacidad para distinguir el trabajo humano de los productos de la naturaleza es crucial en la arqueología. Excavando entre el polvo en Mesopotamia, el arqueólogo tiene que decidir si lo que encontró es un trozo de roca o un pedazo de una vasija rota. Es verdad que el mundo físico puede producir un patrón regular - como las ondas en la arena de una playa. O como los impulsos de radio que engañaron a los astrónomos y los hicieron pensar que habían encontrado pequeños hombres verdes. Pero lo que la naturaleza no puede producir es la complejidad.


Imagina que estás caminando por la playa y de repente te encuentras con unas palabras escritas en la arena Juan ama a Maria. Inmediatamente reconocemos un nivel de orden diferente de las demás ondas alrededor. - esto es a lo que los científicos llaman complejidad. O imagina que estás viendo el cielo y de repente ves algo que parece blanco y esponjado como una nube, pero que se leen las palabras Toma Coca-Cola. Sin lugar a dudas concluimos que no es una nube normal y comenzamos a buscar alrededor por un piloto que esté escribiendo en el cielo.


Ya ves, la experiencia común de todos los días nos da una buena idea de las cosas que la naturaleza es capaz de crear por si misma - y de las cosas que sólo pueden ser creadas por una fuente inteligente.
Así que, ¿Qué nos dice esto del origen de la vida?


En el núcleo de la vida está el ADN. Los genetistas nos dicen que la estructura del ADN es idéntica a un idioma. Actúa como un código - un sistema de comunicación molecular dentro de la célula.
En otras palabras, cuando los genetistas probaron la existencia del núcleo de la célula se encontraron con algo equivalente a Juan ama a Maria o Tome Coca-Cola.


Por supuesto, que el ADN contiene mucho más información que estas simples frases. La molécula promedio de ADN contiene tanta información como la biblioteca de una ciudad. Así que, si Juan ama Maria tuvo que ser escrito por un ser inteligente, ¿cuánto y más el código del ADN?


No tienes que poseer conocimientos tan sofisticados de química o genética para responder a los desafíos de la evolución. Basado en la experiencia diaria - y después de todo, si la ciencia se supone está basada en la experiencia - tú puedes argumentar lógicamente que la vida fue creada por un agente inteligente.


Tomado Breakpoint, 9-6-99, Copyright © 1999, reprinted with permission of Prison Fellowship Ministries, P.O. Box 17500, Washington, D.C., 20041-0500.

Mas allá de la fe ciega

por Paul E. Little


Es imposible para nosotros saber si Dios existe o cómo es, a menos que El decida revelarse a sí mismo.
Debemos buscar en el horizonte de la historia para ver si hay alguna pista acerca de la revelación de Dios. Hay una pista muy clara. En una obscura villa de Palestina, casi 2000 años atrás, un niño nació en un establo. Hoy, el mundo entero sigue celebrando el nacimiento de Jesús.
El vivió en la oscuridad hasta los 30 años, y entonces empezó un clero publico que duró 3 años. Está destinado a cambiar el curso de la historia.
El era una persona excepcional y siempre nos han dicho " La gente común lo ha oído gustosamente.
Y, "El habló como Alguien que tiene autoridad, y no como los maestros de leyes" (Mateo 7:29).


Jesús dijo que El era el hijo de Dios.
Pronto fue evidente, sin embargo, que El estaba haciendo aseveraciones preocupantes acerca de El mismo. El empezó a identificarse como algo superior a un reconocido maestro o un profeta. El empezó a decir claramente que El era Dios. El hizo su identidad el punto central de sus enseñanzas. La pregunta mas importante que El le hizo a sus seguidores fue, "Quién dirías que soy yo?" Cuando Pedro respondió y dijo "Tu eres Cristo, el hijo viviente de Dios" (Mateo 16:15-16, Jesús no estaba en shock, tampoco reprendió a Pedro. Al contrario, El lo alabó. El hizo la afirmación explícitamente, y sus oyentes tuvieron todo el impacto de sus palabras. Nos dicen "Los Judíos trataron de matarlo arduamente; no solo estaba rompiendo el Sabbath, también estaba llamando a Dios, su propio padre, haciéndose El mismo igual a Dios" (Juan 5:18).
En otra ocasión el dijo, " Yo y el Padre somos uno". Inmediatamente los Judíos quisieron apedrearlo. El les preguntó por cual buen trabajo querían matarlo. Ellos respondieron, "No te estamos apedreando por tus acciones sino por tu blasfemia, por que tú, un simple hombre, reclama ser Dios" (Juan 5:18).
Jesús claramente reclama atributos que solo Dios tiene. Cuando un hombre paralítico fue bajado del techo deseoso de ser curado por El, El dijo, "Hijo, tus pecados te han sido perdonados". Esto causó una gran conmoción entre los maestros religiosos, quienes decían en sus corazones, "¿Por qué El habla así?" El esta blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados sino solo Dios?".
En el momento crítico en el que Su vida estaba al filo de la muerte, el sacerdote más alto le preguntó a El directamente: "Eres tú Cristo, el hijo del Bendecido". "Yo soy", dijo Jesús. "Y tu verás al hijo del hombre sentado a la derecha del Omnipotente y viniendo de las nubes del cielo."

El sacerdote desgarró sus ropas. "Por qué necesitamos mas testigos?" El pregunto."Ustedes han oído la blasfemia" (Marcos 14:61-64). Tan cercana era la conexión con Dios que adecuó una actitud para El mismo con la actitud que tomaba para con Dios. Por lo tanto, conocerse era conocer a Dios (Juan 12:45, 14:9). Creer en El era creer en Dios (Juan 12:44, 14:1). Recibirlo era recibir a Dios (Marcos 9:37). Odiarlo era odiar a Dios (Juan 15:23). Y honorarlo era honorar a Dios (Juan 5:23). Hablar es fácil. Cualquiera puede reclamar algo... Pero para Jesús de Nazareth, no fue tan simple. El tuvo las pruebas que respaldaron sus aseveraciones.


Solo 4 posibilidades.
Cuando encaramos las aseveraciones de Cristo, solo hay 4 posibilidades. El era un mentiroso, un lunático, una leyenda o la verdad. Si decimos que El no era la verdad, estamos automáticamente afirmando una de las

3 posibilidades restantes, nos demos o no nos demos cuenta.
Una posibilidad es que Jesús mintiera cuando dijo que era Dios - en otras palabras, que El sabia que no era Dios, pero deliberadamente engañó a sus oyentes para darle autoridad a sus enseñanzas. Pocos si no es que nadie, sostuvieron esta posición. Incluso aquellos que niegan Su deidad afirman que El era un gran maestro de la moral. Ellos no pudieron darse cuenta que esas 2 afirmaciones son contradictorias. Jesús difícilmente pudo ser un gran maestro de la moral, en el punto mas crucial de sus enseñanzas - su identidad- el era deliberadamente un mentiroso.

Otra posibilidad es que El haya sido sincero pero se mintiera a sí mismo. Hoy en día tenemos un nombre para las personas que piensan ser Dios. Ese nombre es lunático, y ciertamente ese nombre se aplicaría a Cristo si hubiera sido mentiroso en este tema tan importante. Pero veamos la vida de Cristo, vemos que no hay evidencia de anormalidad o desequilibrio como el que vemos en una persona trastornada. En vez de eso, encontramos la mejor compostura bajo presión.

La tercera alternativa es que todo lo que se habla acerca de sus afirmaciones acerca de ser Dios son una leyenda - o sea, que lo que en verdad pasó fue que sus entusiastas seguidores, en el tercero y cuarto siglo, pusieron palabras en la boca de Jesús, palabras que a El le hubiera trastornado oír. De haber regresado, El hubiera inmediatamente repudiado esas palabras.

La teoría de la leyenda ha sido significativamente repudiada por muchos descubrimientos de la arquitectura moderna. Esto ha mostrado que las 4 biografías de Cristo fueron escritas dentro del tiempo de vida de los contemporáneos de Cristo. Tiempo atrás, el Dr. William F. Albright, famoso arqueólogo ahora retirado de la universidad de Johns Hopkins, dijo que no hay razón para creer que alguno de los evangelios fue escrito después del año 70 después de Cristo. Para una simple leyenda acerca de Cristo, en forma de evangelio, para ganar la circulación y para tener el impacto que tuvo, sin ningún pedazo de papel que lo respaldara, es increíble.

Para que esto pudiera pasar tan fantásticamente para alguien de nuestro tiempo que escribiera una biografía de John F. Kennedy y decir que el afirmó que era Dios, por perdonar los pecados de la gente, y por regresar gente de la muerte. Tal historia es tan extraña que nunca despegaría del suelo porque todavía hay demasiada gente viva que conoció a Kennedy. La teoría de la leyenda no es consistente con la fecha de los manuscritos evangélicos.

La única alternativa es que Jesús haya hablado con la verdad.
Desde mi punto de vista, sin embargo, las afirmaciones no significan mucho. Hablar es barato. Cualquiera puede hacer afirmaciones. Ha habido otros que han afirmado ser Dios. Yo puedo afirmar que soy Dios, y ustedes también pueden, pero la pregunta que todos tenemos que responder es, "Qué pruebas tenemos para respaldar tales afirmaciones?"

En mi caso no te tomaría mas de 5 minutos desaprobar mi afirmación. Y posiblemente no tome mucho tiempo para desacreditar la de cualquier otra persona. Pero tratándose de Jesús de Nazareth no es tan simple. El tenía las pruebas que lo respaldaban. El dijo, "Aunque no me crean, crean la evidencia de los milagros, que ustedes aprendan y entiendan que el Padre esta en mí, y yo soy el Padre" (Juan 10:38).


Las credenciales de Jesús.
Primero, su carácter moral coincidió con sus afirmaciones. Muchos internos en asilos afirman ser celebridades o deidades. Pero sus afirmaciones son creídas por sus caracteres. No fue el caso de Cristo. El fue único - como único es Dios.

Jesucristo no tenía pecados. El calibre de su vida fue tal que podía retar a sus enemigos con la pregunta, "Alguien puede probar que soy culpable de algún pecado?" (Juan 8:46). Fue recibido con el silencio, incluso cuando hizo esta pregunta a aquellos que querían señalar faltas es su carácter.

Hemos leído acerca de las tentaciones de Jesús, pero nunca hemos oído de confesiones de pecados por su parte. El nunca pidió perdón, a pesar de que pidió a sus seguidores que lo hicieran. Esta ausencia de cualquier falta moral por parte de Jesús es impresionante.

Cuanto más se acercan hombres y mujeres a Dios, más agobiados están con sus propias faltas, corrupciones y defectos. Entre más cerca se esté de una brillante luz, más nos damos cuenta que necesitamos un baño. Esto es cierto también para mortales ordinarios.

Es también abrumador que Juan, Pablo y Pedro, los cuales fueron entrenados desde la infancia a creer en la universalidad del pecado, todos hablaron de la ausencia de pecado en Cristo: "El no cometió ninguna falta, y ninguna mentira fue encontrada en su boca" (1 Pedro 2:22).

Pilatos, enemigo de Jesús, dijo, "Qué demonios ha hecho él?" El implícitamente reconoció la inocencia de Cristo. Y el centurión romano que presenció la muerte de Cristo dijo, "Seguramente él fue el hijo de Dios" (Mateo, 27:54). Cristo demostró poder sobre las fuerzas naturales las cuales solo podían pertenecer a Dios, el Autor de esas fuerzas.

El calmó una tormenta de viento y olas en el mar de Galilea. Al hacer esto, el provocó en la gente de la balsa la pregunta: "Quién es El? Hasta el viento y las olas lo obedecen!" (Marcos 4:41) El transformó agua en vino, alimentó a 5000 personas con 5 panes y 2 pescados, dio a una pobre viuda de regreso a su hijo desde la muerte, y trajo de vuelta a la hija muerta de un padre. A un viejo amigo el dijo: "Lázaro, regresa!" y dramáticamente volvió a la vida. Significativamente sus enemigos no negaron este milagro. Sin embargo, trataron de matarlo. "Si dejamos que siga así" ellos dijeron "todos van a creerle" (Juan 11:48).
Jesús demostró el poder del creador por encima de la enfermedad y la muerte. El hizo que el inválido caminara, que el mudo hablara, y que el ciego viera. Algunas de sus curaciones fueron de problemas congénitos no susceptibles a cura psicosomática. La mas impresionante fue la del ciego la cual está descrita en Juan 9. Aunque el hombre no pudo contestarle a sus especuladores cuestionadores, su experiencia fue suficiente para convencerlo. "Una cosa que se es, yo era ciego y ahora puedo ver!" declaró. El estaba impresionado que sus amigos no reconocieran a este curador como el hijo de Dios. "Nadie ha oído de alguien que abriera los ojos de un hombre que nació ciego", el dijo (Juan 9:25, 32). Para El la evidencia era obvia.

La mejor credencial de Jesús para autentificar sus afirmaciones de deidad fue la resurrección de la muerte. Cinco veces en el curso de su vida el predijo que moriría y que 3 días después El regresaría de entre los muertos y se aparecería ante sus discípulos.
Seguramente ésta fue la prueba mas grande. Fue una afirmación que era fácil de verificar. Eso iba o no a pasar.

Amigos y enemigos de la fe cristiana han reconocido la resurrección de Cristo como la base de la fe. Pablo, el gran apóstol, escribió, "Si Cristo no hubiera resucitado nuestras plegarias serían inútiles y también la fe" (1 Corintios 15:14). Pablo dejó todo el caso en la sola resurrección de Cristo. El resucitó o no. Si lo hizo, fue el evento más sensacional de todos los tiempos. Si cristo resucitó, sabemos con seguridad que Dios existe, cómo es y cómo podemos conocerlo en una experiencia personal.


Solo una pieza de museo?
Por otro lado, si Cristo no resucitó, el cristianismo es una interesante pieza de museo - nada más. No tiene validez objetiva o realidad. Solo es un bonito pensamiento, ciertamente no vale la pena involucrarse mucho en esto. Los mártires que fueron cantando hacia los leones, y misioneros contemporáneos quienes han dado la vida en el Ecuador y el Congo llevando este mensaje a otros, han sido unos pobres engañados.
El ataque de la cristiandad por sus enemigos se ha concentrado en la resurrección porque claramente se ve que éste evento es crucial en el asunto. Un ataque sobresaliente fue uno contemplado en la década de los 30 por un joven abogado Británico. El estaba convencido que la resurrección era inventada y era solo fantasía. Teniendo en cuenta que esa era la base de la fe cristiana, el decidió hacerle un favor al mundo exponiendo este fraude y superstición. Como abogado, él sintió que tenía las facultades para mostrar la evidencia y no admitir evidencia que no cumpla con los criterios para ser admitido en una corte de hoy en día.
Sin embargo, mientras Frank Morrison estaba haciendo su investigación, algo sorprendente pasó. El caso no era tan fácil como lo supuso. Como resultado, el primer capítulo de su libro, Quién movió la piedra? se titula, "El libro que se rehusó ser escrito". En él, él describe cómo, al examinar la evidencia, empezó a persuadirse en contra de este deseo, por el hecho de la resurrección de Cristo.


Muerte y entierro de Jesús.
La muerte de Jesús fue una ejecución pública en una cruz. El gobierno dijo que era por blasfemia. Jesús dijo que iba a pagar por nuestros pecados. Después de ser severamente torturado, las muñecas y los pies de Jesús fueron clavados en una cruz donde quedó colgado, eventualmente muriendo lentamente sofocado. Una espada fue enterrada en un costado para confirmar Su muerte.

El cuerpo de Jesús fue envuelto en lino cubierto por aproximadamente 100 libras de especies húmedas. Su cuerpo fue puesto en una tumba de roca sólida, y un rodado de 2 toneladas fue expandido para asegurar su entrada. Debido a que Jesús había dicho públicamente que iba a regresar de la muerte en 3 días, un guardia de soldados romanos se estacionó en la tumba. Y un letrero oficial romano fue puesto en la entrada de la tumba declarándola como propiedad gubernamental. A pesar de esto, 3 días después el cuerpo había desaparecido. Solo quedaron los linos, en la forma del cuerpo. El rodado que sellaba la tumba fue encontrado cierta distancia lejos de la tumba.


La tumba vacía
La primera explicación que circulaba era que los discípulos robaron el cuerpo. En Mateo 28:11-15, tenemos el registro de la reacción del sacerdote principal y los ancianos cuando los guardias les dieron las misteriosas noticias de que el cuerpo había desaparecido. Ellos le dieron dinero a los soldados pidiéndoles que dijeran que el cuerpo fue robado por los discípulos que vinieron en la noche mientras los soldados dormían. Esa historia fue tan falsa que Mateo ni siquiera se molestó en refutarla. Qué jurado te escucharía si dijeras que mientras dormías tu sabías que tu vecino vino a tu casa y robó tu televisión? Quién sabe que está pasando cuando se está dormido? Testimonios como éste serían el hazme reír de toda corte.
Además, nos estamos encarando a una imposibilidad ética y psicológica. Robar el cuerpo de Cristo es algo totalmente ajeno al carácter de los discípulos y de todo lo que sabemos de ellos. Querría decir que ellos fueron unos perpetradores de una deliberada mentira la cual fue responsable de la decepción y muerte de miles de personas. Es inconcebible que, siquiera algunos de los discípulos hayan conspirado y llevado a cabo este robo, nunca le hubieran dicho a los demás.

Cada uno de los discípulos encaró la prueba de la tortura y el martirio por sus declaraciones y creencias. Hombres morirán por lo que creen que es cierto, aunque esto pueda parecer falso. Ellos no, sin embargo, murieron por algo que sabían que era una mentira. Si alguna vez un hombre dice la verdad, es en su lecho de muerte. Y si los discípulos tomaron el cuerpo, y Cristo todavía estaba muerto, nosotros tendríamos todavía el problema de explicar sus apariciones.

Una segunda hipótesis es que las autoridades, Judías o Romanas, hayan movido el cuerpo. Pero para qué? Poniendo guardias en la tumba, cual era la razón para mover el cuerpo? También, qué hay acerca del silencio de las autoridades acerca de las oraciones de los apóstoles acerca de la resurrección en Jerusalem? Los líderes eclesiásticos estaban plantando la rabia, y hacían todo lo posible para prevenir la expansión del mensaje que Jesús trajo de la muerte. Ellos arrestaron a Pedro y a Juan y los golpearon y amenazaron, en un intento de cerrar sus bocas.

Pero había una simple solución a sus problemas. Si tenían el cuerpo de Cristo, habían podido hacer un desfile con él por las calles de Jerusalem. Ellos no hicieron eso simplemente porque no tenían el cuerpo.
  • Otra teoría popular ha sido que las mujeres, desconsoladas y abrumadas por el sufrimiento, se perdieron en el camino en la oscuridad de la mañana y fueron a la tumba equivocada.
En su angustia ellas imaginaron que Cristo había resucitado porque la tumba estaba vacía. Sin embargo, esta teoría cae ante el mismo hecho que destruye el punto anterior. Si las mujeres fueron a la tumba equivocada, entonces por qué los sacerdotes y otros enemigos de la fe no fueron a la tumba correcta y obtuvieron el cuerpo? Es mas, es inconcebible que Pedro y Juan sucumbieron en el mismo error, y ciertamente José de Arimatea, dueño de la tumba, hubiera resuelto el problema. En suma, debe recordarse que éste era un cementerio privado, no un panteón público. No había otra tumba cercana que les permitiera hacer ese error.
  • La teoría del desmayo ha sido un avance que explica la tumba vacía. En este punto de vista, Cristo no murió exactamente. El fue erróneamente reportado como muerto, pero se había desmayado por estar exhausto por el dolor y la pérdida de sangre. Cuando lo acostaron en la tumba fresca, El revivió. El salió de la tumba y se les apareció a sus discípulos, quienes equivocadamente pensaron que había resucitado de los muertos.
Esta es una teoría de construcción moderna. Primero apareció a finales del siglo XVIII. Es significativo que ninguna sugerencia de este tipo ha venido de la antigüedad entre los violentos ataques que se han hecho a la Cristiandad. Todos los records anteriores son enfáticos acerca de la muerte de Jesús.
Pero vamos a asumir por un momento que Cristo fue sepultado vivo y desmayado. Es posible creer que El hubiera sobrevivido tres días en una tumba húmeda sin comida ni agua ni ninguna clase de atención? Hubiera tenido la fuerza para quitarse las ropas de la sepultura, mover la pesada piedra de la entrada a la tumba, sobrepasar a los guardias y caminar varias millas con los pies heridos por los clavos? Tal creencia es más fantástica que el simple hecho de la Resurrección misma.
Aún el crítico Alemán David Strauss, quien por ningún motivo cree en la Resurrección rechazó ésta idea como increíble. El dijo:
Es imposible que Uno que hubiera venido de la tumba, medio muerto, débil y enfermo, quien estaba en necesidad de un tratamiento médico, de vendajes, de cuidados tiernos, quien por fin sucumbió al sufrimiento, pudiera haber dado la impresión a sus discípulos que El era un conquistador de la muerte y de la sepultura; que El era el Príncipe de la Vida.
Finalmente, si esta teoría es correcta, Cristo mismo estuvo involucrado en flagrantes mentiras. Sus discípulos creyeron y predicaron que El había muerto pero revivió de nuevo. Jesús no hizo nada para desmentir esta creencia, sino más bien la impulsó. La única teoría que adecuadamente explica la tumba vacía es la resurrección de Jesucristo de la muerte.


Un Dios que puede ser conocido.
Si Jesucristo regresó de entre los muertos, probando que es Dios, El está vivo hoy en día. El esta deseando más que ser adorado. El esta deseando ser conocido y entrar en nuestras vidas.
Jesús dijo, "Aguanta, Yo estoy en la puerta (de tu corazón) y toco; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en él" (Apocalipsis 3:20). Carl Gustav Jung dijo, "La neurosis central de nuestro tiempo es el vacío". Todos nosotros tenemos un gran sentimiento de que nuestra vida tiene significado y profundidad. Jesús nos ofrece una vida con mas significado, abundante el cual viene mediante la relación con El. Jesús dijo, "Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia" (Juan 10:10).

Debido a que Jesús murió en la cruz, tomando con El todos los pecados humanos, El ahora nos ofrece perdón, aceptación y una relación genuina con El. Ahora tú puedes invitar a Jesucristo a entrar en tu vida. Tu puedes decirle algo como: "Jesús, gracias por morir en la cruz por mis pecados. Te pido que me perdones y que entres a mi vida en este momento. Gracias por darme esta relación contigo".

¿Puedes probar la existencia de Dios?

(Por qué a los filósofos y ateos les gusta ésta pregunta)

por Gregory E. Ganssle, Ph.D.


Desde que Immanuel Kant escribió su Crítica de la Razón Pura, ha sido común para la gente pensante insistir que es imposible probar la existencia de Dios. De hecho, ésta afirmación ha sido elevada a el nivel de dogma en la cultura intelectual Americana. La razón que yo sé que esto es considerado un dogma incuestionable es la reacción que obtengo cuando hago la pregunta. Cuando alguien dice "no puedes probar la existencia de Dios", yo quiero preguntar "Cómo lo sabes? Me acabas de conocer! Cómo sabes lo que puedo hacer?"

Qué quiere decir la mayoría de la gente cuando hacen esta afirmación? La mayoría de la gente quiere decir que yo no puedo dar un argumento filosófico de la existencia de Dios que convenza a toda la gente pensante. Es imposible, entonces habrá que dar un argumento que tenga una aprobación convincente. Si mi argumento no convence al ateo más ardiente, entonces no he probado la existencia de Dios. Como no puedo convencer a tal ateo a creer, mis argumentos no cuentan como prueba. Si no cuentan como prueba, qué tan buenos son?

Estoy de acuerdo que no puedo dar un argumento que convenza a toda la gente pensante. Pero qué me dice esto? Me dice esto algo acerca de Dios? No. Esto me dice más acerca de la naturaleza de la prueba que lo que dice acerca de la existencia de Dios. Yo no puedo dar un argumento que convenza a cada uno sin la posibilidad de que duden que Dios existe. Eso no es problema. Yo no puedo dar un argumento para una conclusión filosófica interesante que sea aceptada por cada uno sin posibilidad de duda.
Yo no puedo probar más allá de la posibilidad de la duda - de una manera que convenza a todos los Filósofos--que las "Rocky Mountains" están realmente aquí como objetos mentales-independientes. No puedo probar que el Universo vino a existir hace cinco minutos y que todos nuestros recuerdos no son ilusiones. No puedo probar que otra gente que ves en las universidades tienen mentes. Quizás son robots muy inteligentes.

No hay conclusiones filosóficas interesantes que puedan ser probadas más allá de la posibilidad de la duda. Entonces el hecho de que los argumentos por la existencia de Dios no producen una certeza matemática, esto no debilita el caso de la existencia de Dios. Simplemente plantea la pregunta de la existencia de Dios en la misma categoría que otras preguntas tales como la existencia de mentes independientes externas del mundo y la pregunta de cómo sabemos que otras gentes tienen mentes.

Esto significa que los argumentos por la existencia de Dios son inútiles? Para nada. Seguro, no puedo probar un argumento que convenza a toda la gente pensante, pero esto no significa que no tenga una buena razón para creer en Dios. De hecho, algunas de mis razones para creer en Dios pueden persuadirte; aún si no eres persuadido a creer que Dios existe, mis argumentos no son inútiles. Es razonable creer que las montañas son reales y que nuestros recuerdos generalmente son confiables y que nuestras mentes existen. Es razonable creer estas cosas aunque éstas no puedan ser probadas. Quizás algún argumento de la existencia de Dios te persuada que creer en Dios es razonable.

Entonces cómo sabremos que Dios existe? En vez de buscar conclusiones indudables, pesemos evidencia y consideremos alternativas. Cuál alternativa encaja mejor en la evidencia?

lunes, 21 de marzo de 2011

La pretendida descendencia común del hombre y del chimpancé, sin base objetiva

— Reliquias del Edén
Una reseña del libro de Daniel Fairbanks
y una crítica de la tesis de la descendencia común
como carente de fundamento coherente

Jonathan M.

El argumento en favor de la descendencia común de todos los seres vivientes (la teoría general de la evolución) se fundamenta en comparaciones (como es histórico en la argumentación de la descendencia común, tanto a nivel anatómico como molecular: «mira, cómo se parecen», la falacia genética), y no en secuencias filogenéticas comprobables. Pero estas comparaciones, además, se fundamentan en una selección de los datos, tomando del bufet de la bibliografía científica existente aquello que refuerza su posición, y pasando por alto lo que no concuerda con su tesis. Como aparece en esta reseña de Jonathan M., hay muchos datos que se omiten en toda esta cuestión, que sencillamente no son coherentes con la tesis de una descendencia común.

En un reciente artículo publicado en Protestante Digital, Pablo de Felipe reitera y amplía sus argumentos, que ya ha presentado en diversas ocasiones y por diversos medios como proponente y defensor de la tesis de la descendencia común, en el contexto del Evolucionismo Deísta, dentro del campo de la cristiandad evangélica. Esta reseña, aunque analiza la obra de otro autor, afronta de forma efectiva la falta de fundamento de los argumentos de Pablo de Felipe, coincidentes con los de Daniel Fairbanks y otros autores neodarwinistas.






En un reciente artículo presenté una crítica de Daniel Fairbanks por su presentación de datos cuidadosamente seleccionados de la fusión cromosómica para presentarlos como prueba de una descendencia común de humanos y chimpancés. En este artículo quiero considerar el argumento central de Fairbanks en el capítulo 2 de su libro (Relics of Eden — The Powerful Evidence of Evolution in Human DNA [Reliquias del Edén — la contundente prueba de evolución en el ADN humano]), donde trata de los elementos móviles anteriormente conocidos como «genes saltarines» (elementos genéticos transponibles). Con respecto a este tema, como veremos en su momento, Fairbanks no sólo aplica su razonamiento de manera inconsecuente, sino que de forma muy conveniente para él omite informar a sus lectores acerca de aquellas investigaciones que (a) sirven sustancialmente para desmontar su tesis central, y (b) proporcionan contraejemplos extremadamente contundentes frente a muchos de los datos que propone en defensa de la misma.
¿Qué nos dicen los elementos genéticos transponibles acerca de la evolución humana?
Observemos cuidadosamente cómo razona Fairbanks:
Aún más que los transposones, los retroelementos ofrecen fascinantes atisbos hacia nuestro pasado evolutivo. Se insertan en cualquier ubicación en nuestro ADN y tienen la tendencia a permanecer fijados allí. La probabilidad de que dos retroelementos se inserten de forma independiente en exactamente la misma posición en el genoma en dos individuos diferentes es excepcionalmente pequeña. De ello sigue que si dos individuos tienen un retroelemento en exactamente la misma ubicación, tienen que haber heredado este retroelemento de un antecesor común.
Antes de pasar a examinar el punto fuerte de este argumento en el contexto de la actual investigación científica, paremos un momento o dos a considerar una inconsecuencia lógica que infesta constantemente al moderno razonamiento darwinista. Fairbanks ha excluido de manera efectiva la hipótesis de un azar sobre la base de que «La probabilidad de que dos retroelementos se inserten de forma independiente en exactamente la misma posición en el genoma en dos individuos diferentes es excepcionalmente pequeña». Y ciertamente si el proceso de integración de estos elementos fuese aleatorio (es decir, no constreñido en un grado considerable), entonces Fairbanks tiene razón en este punto. Aunque esta conclusión —como veremos bien pronto— está basada sobre un supuesto que por buenas razones se puede considerar falso, mantengo que Fairbanks está siendo a la vez selectivo e inconsecuente en su utilización de sus criterios aquí, al menos en dos aspectos.
Primero, y según la narrativa darwinista, han ocurrido muchos acontecimientos extraordinarios en la historia de la vida, cuya atribución al azar para sumamente inapropiada — pero Fairbanks y otros neodarwinistas mantienen que de todos modos sí ocurrieron por azar, y ello casi de forma rutinaria. Un caso obvio a la vista son aquellos casos de una extremada convergencia molecularsistemas de ecolocación en los murciélagos y las ballenas y la misteriosa evidente aparición independiente de mecanismos de biosíntesis del ADN en las eubacterias y arqueas [para diversos ejemplos en castellano tanto de ejemplos de pretendida convergencia como del origen independiente de ecolocación en distintos linajes, seguir las etiquetas convergencia y ecolocación]; también el clásico artículo (el caso en que características complejas aparecen por evolución de forma independiente más de una vez). Estos ejemplos incluyen la singular aparición independiente de los Convergencia y el origen del hombre]. Podría dar una lista de docenas de otros ejemplos, y el bioquímico Dr. Fazale Rana lo ha hecho precisamente en el capítulo 21 del libro de debate recientemente publicado The Nature of Nature — Examining The Role of Naturalism in Science [La naturaleza de la naturaleza — análisis del papel del naturalismo en la ciencia] (que por otra parte es un recurso excelente). Por cuanto parece que muchas complejas adaptaciones parecen haber surgido en múltiples ocasiones y de manera independiente a lo largo de la historia de la vida en la tierra, y por cuanto los neodarwinistas no parecen bien dispuestos a aceptar una explicación no aleatoria de estas características tan complejas e inmensamente improbables, mantengo que están jugando con dos barajas.
La segunda inconsecuencia digna de mención es la justificación que da Fairbanks para rechazar la hipótesis del azar. Como hace notar, dada la suposición de que la inserción del elemento móvil es esencialmente un proceso aleatorio, la probabilidad de dos inserciones locus-específicas idénticas independientes es extremadamente baja. Pero la improbabilidad de que estos elementos se integren en el mismo locus no es mayor que la improbabilidad de que los dos elementos se integren en dos inserciones dadas, tanto si se integran en el mismo locus o no. La razón por la que Fairbanks (de nuevo, en base de su supuesto) rechaza justificadamente la hipótesis del azar no es sólo debido a la inmensa improbabilidad de que ocurra un suceso así, sino debido también a un segundo factor: la especificidad. Fairbanks razona de manera justificada que es improbable que el patrón que se observa haya surgido de dos acontecimientos de inserción independientes debido a la presencia de —ni más ni menos— complejidad especificada. Por ello, él favorece la tesis de la descendencia común, que no exige que dos elementos resultasen insertados de manera independiente en el mismo locus mediante un proceso aleatorio. Entonces, ¿por qué se levanta tanto revuelo cuando los proponentes del Diseño Inteligente razonan desde este criterio?
Pero ahora vamos a pasar a la otra cuestión, a examinar el fondo del argumento de Fairbanks en apoyo de la tesis de la descendencia común, y evaluar si realmente se sostiene. ¿Sobre qué supuesto se basa la conclusión de Fairbanks? Su tesis se fundamenta en el supuesto de que la inserción de los retroelementos es esencialmente aleatoria —o al menos lo suficientemente aleatoria para excluir la hipótesis de la inserción independiente. ¿Está Fairbanks en lo cierto? En realidad, no. No está en lo cierto. Consideremos, por ejemplo, este artículo de Levy et al.Nucleic Acids Research a finales de 2009. El resumen del artículo dice: publicado en la revista
Durante el curso de la evolución, los genomas eucariotas han sido invadidos por elementos transponibles (TEs por sus siglas en inglés). Es poco lo que se sabe acerca de los factores que llevan a la proliferación genómica de los TEs, de sus sitios preferentes de integración y de los mecanismos moleculares que subyacen a su inserción. Hemos analizado cientos de miles de TEs anidados en el genoma humano, es decir, inserciones de TEs en otras existentes. Descubrimos en primer lugar que la mayoría de TEs se insertan dentro de «puntos calientes» a lo largo del TE diana. En particular, los elementos retrotranspuestos Alu contienen un punto caliente de un nucleótido individual no canónico para la inserción de otras secuencias Alu. Luego concebimos un método para la identificación de motivos de secuencia de integración de TEs insertados que se conservan dentro de los TEs diana. Este método reveló novedosos motivos de secuencia que caracterizaban inserciones de diversas e importantes familias TE: Alu, hAT, ERV1 y MaLR. Finalmente, realizamos una valoración global para determinar la magnitud en la que los TEs jóvenes tienden a anidar dentro de elementos transpuestos más antiguos e identificamos una tendencia cuatro veces mayor de los TEs de insertarse en TEs existentes que de insertarse en regiones intergénicas no TE. Nuestro análisis demuestra que los TEs tienen una fuerte predisposición a insertarse dentro de ciertos TEs, en orientaciones específicas y dentro de posiciones diana específicas de TEs. Los sucesos de nidificación de TEs también desvelan nuevas características de los mecanismos moleculares subyacentes a la transposición. [Énfasis añadido]
Los investigadores han documentado que estos elementos transponibles se insertan rutinariamente de manera preferente en ciertas clases de elementos transponibles ya presentes, y que lo hacen con una orientación específica y en ubicaciones específicas dentro de la secuencia del elemento móvil.
Pero hay más.
Otro artículo, publicado en Science hacia las mismas fechas, documentaba que, en el genoma de la pulga de agua, los intrones parecen haber sido integrados en repetidas ocasiones en los mismos sitios en diferentes genomas. Esto llevó al célebre biólogo evolutivo Michael Lynch a observar:«Cosa increíble, hemos encontrado muchos casos de adquisiciones de intrones paralelos en esencialmente los mismos sitios en genotipos independientes. Este es un poderoso argumento en contra de la suposición común de que cuando dos especies comparten intrones en el mismo sitio se debe siempre a herencia desde un antecesor común».
Podría dar más ejemplos de esta clase. Para una indicación de ello, aquí cito de otro artículo de PNAS (publicado en 2000) que explica (aportando citas adicionales en la literatura en este campo) que:
«Se ha observado durante mucho tiempo que los elementos P se insertan no aleatoriamente; sin embargo, los factores que influyen en esta especificidad no se comprenden bien. Hay una aparente preferencia por sitios cromosómicos que tienen probabilidad de ser accesibles en la cromatina; los sitios eucromáticos resultan favorecidos sobre sitios heterocromáticos, los espacios interbandas parecen ser favorecidos sobre las bandas, y hay una marcada tendencia a integrarse en el extremo 5’ de los genes. La composición de la secuencia local en el sitio de inserción también parece desempeñar una función. O’Hare y Rubin examinaron las secuencias que flanquean a las inserciones de 18 elementos P y observaron que la secuencia diana 8-bp que se duplica en la inserción es rica en pares GC.»
Daniel Fairbanks pasa luego a citar tres estudios que le parece que sirven bien como prueba de un antepasado común de humanos y chimpancés. Pasemos a examinarlos.
Elementos Alu
El primer estudio que cita Fairbanks trata del ADN que rodea un conjunto de genes que codifica para hemoglobina, documentando la presencia de varios elementos Alu que ocupan los mismos lugares en la misma orientación en ambas especies. Ya he citado un trabajo que documenta las preferencias de integración de las secuencias Alu. Para ahondar en esto, citemos de otro. Este artículo sugiere que
… existe un mecanismo común para la inserción de muchas familias de ADN repetitivo en nuevos sitios genómicos. Se expone un mecanismo modificado para la integración sitio-específica de secuencias repetitivas de ADN de primates que demanda la inserción en secuencias ricas en dA en el genoma. Este modelo es coherente con la relación observada entre subfamilias de galagos Tipo II que sugiere que han surgido no por mera mutación, sino por sucesos independientes de integración.
O podemos también hacer observar otro artículo que se publicó en lar evista Genetics en 2001, que documenta lo siguiente:
Hemos identificado dos puntos calientes para la inserción SINE dentro de mys-9 y en cada punto caliente hemos descubierto que se han dado dos inserciones SINE independientes en sitios idénticos. Estos resultados tienen consecuencias fundamentales para los análisis filogenéticos basados en inserciones SINE, lo que indica la necesidad de ser cautelosos acerca de concluir que la existencia de un SINE en un locus específico en múltiples individuos indica descendencia común. Aunque las inserciones independientes en el mismo locus puedan ser raras, las inserciones SINE no son marcadores filogenéticos exentos de homoplasia. [Énfasis añadido]
HERV-K
El segundo ejemplo que da Fairbanks es el del HERV-K, un retroelemento semejante a un virus que aparentemente entró en el genoma de un antecesor común de humanos, simios y monos hace decenas de millones de años. Cita un estudio que intentaba construir un árbol filogenético de los humanos, chimpancés, gorilas, orangutanes, gibones, monos del Viejo Mundo y monos del Nuevo Mundo, basándose en la presencia o ausencia del elemento HERV-K en sus respectivos genomas. ¿El problema? Un trabajo publicado en PNAS en 2005 informaba acerca de la convergencia de secuencias específicas de ERV en humanos y ratones:
Tomados en conjunto, estos datos son un poderoso argumento en favor de una función crucial de la sincitina-A y -B en la formación de los sincitiotrofoblastos en los murinos, con lo que se llega a una situación más bien singular donde dos pares de retrovirus endógenos, adquiridos independientemente por los linajes de primates y de roedores, hubieran sido seleccionados positivamente para una función fisiológica convergente. [Énfasis añadido]
Dado que de entre 30.000 retrovirus endógenos [ERVs], sólo se sabe de 7 de ellos integrados en el mismo locus en humanos y chimpancés, el hecho de que exista esta clase de preferencia de sitio en absoluto mina radicalmente la suposición común de que estas secuencias de ERVs representan una poderosa prueba de descendencia común.
Luego tenemos, naturalmente, las incoherencias en las filogenias. Otro trabajo publicado, que aparecía en Current Biology en 2001, nos dice:
Hemos identificado un retrovirus endógeno, provirus K (HERV-K), que está presente en la posición ortóloga en los genomas del gorila y del chimpancé, pero no en el genoma humano. Los humanos contienen un sitio intacto de preintegración en este locus. [Énfasis añadido]
El sitio intacto de preintegración en el locus excluye la posibilidad de que el ERV fuese posteriormente eliminado de alguna u otra manera del locus pertinente en el genoma humano por un proceso de recombinación genética.
CMT1A
Finalmente, Fairbanks concentra su atención en un segmento duplicado de ADN con elementos Alu en ambos extremos. Él observa que humanos y chimpancés tienen dos copias del segmento CMT1A en exactamente el mismo locus en su genoma. Sin embargo, los genomas del gorila y del orangután tienen cada uno sólo una copia del segmento en la misma posición que uno de los segmentos CMT1A en humanos y chimpancés. Este pudiera haber sido un argumento medio persuasivo si no fuese porque vuelve a seleccionar cuidadosamente sus datos — una vez más. Ya aparte de la masa de datos que milita en contra de una descendencia común (y no pesa poco la absoluta falta de un mecanismo naturalista viable para explicar tal cosa), la construcción de árboles filogenéticos basada en genes compartidos es notoriamente inconsecuente (véase aquí para documentación). Para abreviar, pasa por alto de forma categórica todo dato genético que señale a diferentes filogenias.
¿Tienen utilidad los elementos transponibles?
Fairbanks concluye el capítulo 2 de su obra regalando a sus lectores con su opinión sobre el «ADN basura», donde mantiene que «[los elementos transponibles] son reliquias inútiles, y actualmente inofensivas, de la evolución». Se debe decir en su favor que cita un ejemplo de funcionalidad documentado en PNAS en 2004, pero en conjunto despacha el resto como «ADN basura». Véase la breve reseña de la literatura en Evolution News & Views, que debería poner los últimos clavos en el ataúd de este mito. Véase también la respuesta de Jonathan Wells a Matheson, Hunt y Moran sobre «ADN basura» aquí. Véanse también los comentarios de Richard Sternberg sobre funciones de los elementos SINE aquí, aquí, aquí y aquí.
Además, como observa Stephen C. Meyer aquí como parte de una respuesta a Francisco Ayala sobre este tema:
En general, los SINEs (y por ello los Alus) permiten la extracción de información genética en múltiples formas de los mismos ficheros de datos del ADN, dependiendo de las necesidades específicas de diferentes tipos de células o tejidos (en diferentes contextos especie-específicos). Las secuencias Alu, en particular, desempeñan muchas funciones de formateo genómico de bajo nivel taxón-específicas como: (1) proporcionar sitios alternativos de comienzo para módulos promotores en la expresión génica —algo parecido a la formación de sectores en un disco duro (Faulkner et al., 2009; Faulkner y Carninci, 2009); (2) suprimir o «silenciar» la transcripción del ARN (Trujillo et al., 2006); (3) particionado dinámico de un fichero génico procedente de otro en el cromosoma (Lunyak et al., 2007); (4) proporcionar nodos de ADN para rutas de transducción de señales o sitios de unión para receptores de hormonas (Jacobsen et al., 2009; Laperriere et al., 2004); (5) codificar ARNs que modulan la transcripción (Allen et al.; Espinoza et al., 2004; Walters et al., 2009); y (6) codificar o regular microARNs (Gu et al., 2009; Lehnert et al., 2009).
Además de estas funciones de formateo genómico de bajo nivel, los SINEs (incluyendo los Alus) desempeñan también funciones de formateo genómico de alto nivel especie-específicas como: (1) modular la cromatina de clases de mantenimiento ricas en pares GC y genes de transducción de señales (Grover et al., 2003, 2004; Oei et al., 2004; véase también Eller et al., 2007); (2) segmentos particulares de «código de barras» para el compactado de la cromatina entre los elementos promotores y potenciadores (Ford y Thanos, 2010); (3) recombinación de aumento en secuencias donde aparecen Alus (Witherspoon et al., 2009); y (4) ayudar en la formación de territorios cromosómicos tridimensionales o «compartimentos» en el núcleo (Kaplan et al., 1993; véase también Pai y Engelke, 2010).
Además, las secuencias Alu especifican también muchos códigos de ARN especie-específicos. En particular, proporcionan: (1) señales para splicing alternativo (esto es, generan múltiples ARNs mensajeros a partir del mismo tipo de transcripción precursora) (Gal-Mark et al., 2008; Lei y Vorechovsky, 2005; Lev-Maor et al., 2008) y (2) lecturas alternativas de marcos abiertos de lectura (exones) (Lev-Maor et al., 2007; Lin et al., 2008; Schwartz et al., 2009). Las secuencias Alu también (3) especificación de la retención de ARNs seleccionados en el núcleo para silenciar la expresión (Chen et al., 2008; Walters et al., 2009); (4) regulación de la maquinaria ARN polimerasa II durante la transcripción (Mariner et al., 2008; Yakovchuk et al., 2009; Walters et al., 2009); y (5) proporcionan sitios para la edición del ARN de adenina a inosina, función esencial tanto para el desarrollo humano como para el desarrollo especie-específico del cerebro (Walters et al., 2009).
En contra de la afirmación de Ayala, las secuencias Alu (y de otros SINEs de mamíferos) no están distribuidas aleatoriamente, sino que manifiestan una distribución en un patrón similar de «código de barras» a lo largo de sus cromosomas (Chen y Manuelidis, 1989; Gibbs et al., 2004; Korenberg y Rykowski, 1988). Más bien parecido a la distribución de las barras inversas, puntos y comas y espacios involucrada en el formateo del código de software, la distribución tipo «código de barras» de las secuencias Alu (y de otros SINEs) refleja una clara lógica funcional, no una edición torpe ni inserciones mutacionales aleatorias. Por ejemplo, las secuencias Alu están ubicadas preferentemente en y alrededor de genes codificantes de proteínas, como corresponde con su función de reguladoras de la expresión genética (Tsirigos y Rigoutsos, 2009). Ocurren principalmente en regiones promotoras —los sitios de inicio para la producción de ARN— y en intrones, los segmentos que interrumpen las secuencias codificantes de proteínas. Fuera de estas áreas, las cantidades de secuencias Alu descienden bruscamente. Además, sabemos ahora que las secuencias Alu van dirigidas a (o son cortadas y empalmadas en) ciertos puntos calientes preferentes en el genoma por los complejos proteínicos o la «maquinaria integradora» del sistema de procesamiento de información de la célula (Levy et al., 2010). Esta distribución dirigida de secuencias de Alu potencia la organización semántica y sintáctica del ADN humano. Parece tener poco que ver con la ocurrencia de mutaciones aleatorias de inserción, en contra de las implicaciones de la ilustración y el argumento que presenta Ayala de un «editor torpe».
Naturalmente, se pueden encontrar las referencias en la página original.
De hecho, un artículo muy reciente publicado en Genome Research documentaba una función genómica global para el SINE B1 del ratón —el análogo de Alus— observando que los SINEs B1 tienen «una potente actividad aislante intrínseca en células en cultivos y en animales vivos».
Podría proseguir en la misma línea aportando más y más datos. Pero posiblemente ya sea suficiente con lo dicho para demostrar que el despreocupado rechazo que hace Fairbanks de la mayoría de estas secuencias como «basura no funcional» es algo prematuro.
Conclusión
Así concluye mi análisis del capítulo 2 del libro de Daniel Fairbanks, Relics of Eden [Reliquias del Edén]. Hemos visto una vez más cómo la descendencia común está siendo apoyada con una selección cuidadosa y sesgada de los datos que se comunican; se ponen por delante los datos que se consideran confirmativos; se dejan de lado los sustanciosos datos anómalos y ejemplos contrarios. Visto que los neodarwinistas no están ni siquiera cerca de proponer un mecanismo naturalista verosímil para el pretendido patrón de una continuidad de la herencia, ¿no sería prudente tratar esta proposición con un grado de reservado escepticismo? El neodarwinismo no tiene un soporte objetivo para mantenerse dentro del mundo académico. Es difícil decir cuando vendrá el derrumbamiento del paradigma, pero está claro que se avecina. Por ahora no está claro si la descendencia común podrá sobrevivir al derrumbamiento. Sólo el tiempo lo dirá. Desde luego, vivimos en un tiempo apasionante en la historia de la ciencia.

Autor: Jonathan M. es estudiante de último año de la licenciatura en biología forense.
© Jonathan M 2011
Traducido con permiso del autor
Traducción: Santiago Escuain
© 2011 Santiago Escuain por la traducción
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martes, 1 de marzo de 2011

Neodarwinismo, distinguiendo ciencia y filosofía



Si bien el debate entre creación y evolución se ha dado mayoritariamente en USA, gradualmente ha ido encontrando espacio en nuestros países latinoamericanos, por lo que creo se hace cada vez más necesario afrontarlo desde una perspectiva seria, intelectualmente honesta, y sin caer en extremismos que no dejan espacio para la reflexión integradora en cuanto al diálogo ciencia-religión. En lo personal creo que el primer paso para configurar buena alternativa, es comprender correctamente la evolución darwinista y su real alcance explicativo, de tal forma que nos permita distinguir de manera adecuada la teoría científica propiamente tal, de sus diversas interpretaciones filosóficas. Esto obedece principalmente al hecho de que hoy, prácticamente todas las posturas fundamentalistas se formulan sobre la base de evidentes malos entendidos y distorsiones de la teoría científica.

El neodarwinismo, como todo paradigma científico, consiste en una variedad de teorías, mecanismos y explicaciones. No obstante, básicamente son dos las nociones conceptuales que se transforman en el foco de la polémica, debido a que por lo general se prestan para extrapolaciones que escapan de los límites de la ciencia. Me refiero al azar y la selección natural, conceptos que quisiera exponer y analizar a continuación, de manera muy breve.

Cuando en ciencias catalogamos un determinando evento de "azaroso", esencialmente nos referimos a nuestra incapacidad de predecir un estado final sobre la base de condiciones iniciales conocidas. En el contexto de la biología evolutiva se encuentra estrechamente relacionado con las mutaciones genéticas en el ADN, las cuales parecieran no favorecer ninguna característica fisiológica en particular. Ahora bien, y considerando únicamente el hecho científico ¿es válido concluir que dichas mutaciones son el resultado de fuerzas sin propósito, y el que estemos aquí solo es producto de una feliz casualidad? por supuesto que No. Es claro que la naturaleza de la causalidad es un debate metafísico, por lo tanto la postura que tomemos debe realizarse sobre la base de consideraciones filosóficas. No basta solamente con invocar las teorías científicas que todos ya conocemos. Lo singular aquí, es que si nos atenemos de manera adecuada a la discusión filosófica, el teísmo resulta ser aplastante por sobre el ateísmo. ¿Cómo es posible hablar de fuerzas sin propósito, cuando las propias mutaciones están claramente constreñidas por las diferentes leyes físicas? El azar en el contexto de las variaciones genéticas operan bajo determinados límites, los cuales han sido diseñados por el Creador. De hecho, si las mutaciones genéticas realmente fueran producto del azar ciego y sin sentido, no habría forma de que constituyeran mecanismos científicamente descriptibles e inteligibles. John Polkinghorne, físico y teólogo de Cambridge declara al respecto: "La necesidad, expresada en la ley científica, es el suelo regular de la posibilidad. El azar, en este contexto, es el medio para la exploración y realización de una inherente posibilidad a través de circunstancias individuales en continuo cambio".

La selección natural también no ha logrado escapar de las pretensiones ideológicas por parte de algunos sectores. Desde el punto de vista científico, este mecanismo consiste básicamente en las presiones selectivas que ejerce el medio ambiente sobre un organismo. Debido a que las mutaciones genéticas iniciales pueden ayudar u obstaculizar la reproducción de una determinada especie, la selección natural se traduce en una especie de filtro biológico; de allí a que algunos se refieran a este mecanismo como "la supervivencia del más apto". Aquí nuevamente surge una pregunta crucial: ¿ésto implica, y como en reiteradas ocasiones lo ha señalado el biólogo ateo Richard Dawkins, que el hombre sólo sea una mera máquina de supervivencia genética? la respuesta nuevamente es No. La ciencia es incapaz de proporcionarnos explicaciones completas del ser humano, ya que debido a sus múltiples propiedades emergentes, trasciende a lo puramente natural. La biología evolutiva por ejemplo, nos da muy buenas descripciones del llamado altruismo de parentesco y del altruismo recíproco; no obstante es evidente que el comportamiento humano sobrepasa todas las explicaciones evolutivas. No existe ninguna otra especie capaz de ayudar a un desconocido, sin esperar recibir nada a cambio, ni mucho menos tener consciencia de aquello es algo realmente bueno. Bastante conocido es el caso de la eugenesia, ideología que defiende el uso de prácticas externas -una supuesta selección natural- para "mejorar" la composición genética de una determinada población social. La ciencia es completamente incapaz de enfrentar abusos de este tipo, y precisamente allí es cuando se hace necesario recurrir a las humanidades y a nuestra más profunda consciencia moral. Invocar a la selección natural con el objeto de reducir la persona al puro aspecto biológico es algo totalmente injustificado y acrítico, ya que aparte de sobrepasar los límites de la ciencia y sus métodos, pone en peligro nuestra propia humanidad.

Fuente: http://theoskailogos.blogspot.com/

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