Diseño, Precisión «de relojería suiza» para el mecanismo del desarrollo del embrión



Mecanismo para la forma/Coderay, EPFL


En el artículo «From Blue Whales to Earthworms, a Common Mechanism Gives Shape to Living Beings [De las ballenas azules las lombrices: Un mecanismo común da forma a los seres vivos]» (ScienceDaily, 13 de octubre de 2011), aprendemos cómo el embrión se organiza, hora tras hora, en el curso de dos días:

En este proceso están involucrados unos genes muy específicos, conocidos como «Hox». Responsables de la formación de las extremidades y de la espina dorsal, tienen una característica llamativa. «Los genes Hox están situados uno exactamente después del otro en la hebra del ADN, en cuatro grupos. Primero el cuello, luego el tórax, luego el lumbar, etcétera», explica Duboule. «Esta singular disposición inevitablemente tenía que desempeñar una función.»

El proceso es pasmosamente simple. Durante los primeros momentos del embrión los genes Hox están inactivos, empaquetados como un carrete de hilo sobre el ADN. Cuando llega el momento, la hebra comienza a desenrollarse. Cuando el embrión comienza a formar los niveles superiores, los genes que codifican la formación de las vértebras cervicales salen del carrete y son activados. Luego le toca la vez a las vértebras torácicas, y así hasta el cóccix. La hebra de ADN actúa un poco al modo de las tarjetas perforadas de las viejas computadoras, proporcionando instrucciones específicas según van entrando más y más a través de la máquina.
«Del carrete sale un nuevo gen cada noventa minutos, lo que se corresponde con el tiempo necesario para la construcción de una nueva capa del embrión», explica Duboule. «Se necesitan dos días para que el carrete se desenrolle completamente: el mismo tiempo que se necesita para que queden completas todas las capas del embrión.»

Este sistema es el primer reloj «mecánico» que se ha descubierto en genética. Y explica por qué el sistema es tan extremadamente preciso.

¡Y, recordemos, todo esto apareció por selección natural actuando sobre mutaciones al azar ...! Bien, digamos que sería ilegal introducir, en escuelas americanas o europeas, cualquier clase de duda acerca de que este es el origen de este mecanismo ...

También:
El reloj Hox es una demostración de la extraordinaria complejidad de la evolución. Una notable propiedad del mecanismo es su extremada estabilidad, explica Duboule. «Los relojes circadianos o menstruales involucran unos complejos sistemas químicos. Así, pueden adaptarse a contextos cambiantes, pero en un sentido general son bastante imprecisos. El mecanismo que hemos descubierto tiene que ser infinitamente más estable y preciso. Incluso el más pequeño cambio acabaría dirigiendo a la emergencia de una nueva especie.»

¡Ah, claro, aquí tenemos el ritual pellizco de incienso al Divo Darwin («que lo cambió todo, más grande que Copérnico», en palabras de E. O. Wilson), aunque en este caso los jefes de Relaciones Públicas no se atreven a ser explícitos. En realidad «Incluso el más pequeño cambio acabaría dirigiendo a la ...» muerte del embrión.

La verdadera lección que tenemos aquí es la importancia del modelo. El desarrollo de los embriones tiene que ser preciso, como un reloj, y no mutado al azar debido a los azares de sistemas químicos.

Fuente: Evolution News – New paper sets out the precise “Swiss clock” mechanism of embryo development14/10/2011 Redacción: Jonathan M © - www.evolutionnews.org
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2011 - www.sedin.org

Usado con permiso del traductor para: www.culturacristiana.org

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