lunes, 7 de enero de 2013

¿Es correcto juzgar las prácticas y enseñanzas cristianas dudosas?


Redacción: Edgar Ramírez

En esta ocasión quiero abordar un tema que en muchas circunstancias ha generado debate y descontento por parte de algunos cristianos. Normalmente cuando hablamos de juzgar existe una tendencia en asociar este término con una práctica que es desaprobada por las escrituras es decir el juicio hipócrita Mateo 7:1-6 


El juicio hipócrita lo describe este pasaje como aquel en el cual un hermano que tiene una viga en su propio ojo juzga a otro que tiene una paja en el suyo. La enseñanza es clara, usted no puede juzgar a otro de su pecado si usted es culpable del mismo pecado. "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo 7:1)

Sin embargo muchas veces se usa el texto de Mateo 7:1 en un contexto diferente al que es empleado en el capítulo 7 y surge la idea de que no se puede juzgar de ninguna forma porque no es correcto para un cristiano, ante lo cual se extiende por muchos cristianos que lamentablemente no leyeron o no comprendieron correctamente el mensaje de estos versículos; tampoco es correcta la idea de que un cristiano debe ser un juez de los demás, porque claramente no es esa la intención del pasaje bíblico, sin embargo existen circunstancias en las que los cristianos debemos tener un juicio crítico pero justo. Obviamente el mejor parámetro para saber que es un juicio justo es que sea basado en las escrituras. "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio" (Juan 7:24)


EL JUICIO BIBLICO

Hoy en día la iglesia del señor está siendo bombardeada por un sin número de prácticas y enseñanzas que rayan fuera de la enseñanza bíblica, lamentablemente el surgimiento de nuevas iglesias, nuevas ideas, doctrinas, nuevos movimientos, nuevas sectas etc. etc. Nos está haciendo recordar las palabras del señor, Jesús dijo, "Guardáos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas...." Mateo 7:15 

¿Cómo podemos conocer a los falsos profetas si no los juzgamos de acuerdo a la Palabra de Dios? Si conocemos a los falsos profetas, ¿cómo podemos desprevenir a las ovejas de esos "lobos rapaces?" A través de toda la Biblia encontramos la enseñanza de que debemos identificarlos y delatarlos. En este escenario la biblia nos respalda abiertamente a poder juzgar las prácticas y enseñanzas cristianas que despiertan desconfianza o falta de certeza sobre su veracidad, "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos" (Mateo 7:16-17). Todo juicio debe hacerse en las bases de la enseñanza bíblica, y no acuerdo a caprichos ni prejuicios. 


LA DENUNCIA A LOS FALSOS MAESTROS

Los falsos maestros son libres para esparcir sus venenosas doctrinas hoy en día, debido a que hay una conspiración de silencio entre muchos creyentes de la Biblia. A estos lobos con vestidos de ovejas se les facilita saquear el rebaño, y así, destruir a muchos. Todos ellos deben ser denunciados tal y como nos instruye las escrituras.

Jesús dijo a los fariseos religiosos: "¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34). Para muchos evangélicos y otros profesantes cristianos, este sería un lenguaje inaceptable en nuestros días, pero es el lenguaje bíblico y viene de la boca del Ungido de Dios.

DEBEMOS PROBARLES 

"Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo" (1 Juan 4:1). Toda doctrina y maestros deben de ser probados de acuerdo a la Palabra de Dios. Cuando el apóstol Juan escribe su mensaje a las siete iglesias y se refiere a Éfeso destaca como algo bueno dentro de sus virtudes que se le son reconocidas, el hecho de PROBAR a los que dicen ser apóstoles y no lo son, esto antes de recibir una amonestación como iglesia por haber dejado a su primer amor. El pasaje nos dice que la iglesia de Éfeso encontró a estos apóstoles mentirosos, seguramente desde aquella época ya existían personas que se hacían pasar por los apóstoles de Cristo. Esta referencia nos da la idea clara que un buen cristiano y una buena iglesia deben probar a sus líderes conforme la palabra de Dios, la única falta que que había cometido Éfeso fue haber dejado a su primer amor.

DEBEMOS MARCARLOS Y APARTARNOS DE ELLOS.

"Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos" (Romanos 16:17). Esos cuya conducta y enseñanza contradicen la Palabra de Dios deben de ser señalados y evitados. Esto requiere discernimiento y juicio en la luz de la Biblia. Los ecuménicos, nuevos evangélicos y otros fundamentalistas comprometidos resistirán cualquier esfuerzo por obedecer esta Escritura. Solamente de acuerdo a la Palabra de Dios deben ser marcados y evitados.

DEBEMOS REPRENDERLES. 


"Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe" (Tito 1:13). Esto fue escrito a Tito, porque había algunos yendo de casa en casa trastornando con sus falsas doctrinas (Tito 1:10-16). ¿Debemos sentarnos silenciosos, mientras lo hacen, sin reprender y amonestar a la gente de su enseñanza? No, el fiel siervo del Señor debe ser "retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen" (Tito 1:9).


DEBEMOS DE NO TENER COMPAÑERISMO CON ELLOS. 

"Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas" (Efesios 5:11). Reprender significa "censurar, condenar, encontrar faltas, reprender, y refutar". ¿Cómo podemos obedecer esta Escritura sino hasta que les probamos de acuerdo a la Palabra de Dios?


DEBEMOS DE ALEJARNOS DE ELLOS. 

"Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros" (2 Tesalonicenses 3:6). Debemos de alejarnos de esos cuya doctrina y conducta no se conforma a la Palabra de Dios. El contexto claramente muestra que la obediencia a la sana doctrina es lo que Pablo tiene en mente, por lo que dice: "Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano" (2 Tesalonicenses 3:14-15). Pablo amonestó a Timoteo para "que se alejara" de esos que "no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad" (1 Timoteo 6:3-5).


DEBEMOS EVITARLOS. 

Refiriéndose a estos últimos días, dice que algunos vendrán y "que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita" (2 Timoteo 3:5). Como podríamos alejarnos de ellos si no los identificamos, y esto requiere que su mensaje sea comparado a la Palabra de Dios. Este es el trabajo del verdadero predicador: "Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina" (2 Timoteo 4:2). Este es usualmente un impopular e ingrata tarea pero es el deber de el hombre llamado de Dios.


NO DEBEMOS RECIBIRLOS EN NUESTRAS CASAS. 

"Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras" (2 Juan 10-11). No hay duda de que Juan está hablando de "cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo..." (Versículo 9). Por radio, TV, música y literatura, los falsos profetas son traídos a los hogares de muchos cristianos hoy en día. ¡Esto no debe ser así!


DEBEMOS RECHAZAR LOS HEREJES. 

"Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo" (Tito 3:10). Debemos rechazar a esos que niegan la redención por la sangre de Cristo. Hay muchos que niegan esta o alguna otra doctrina de la Palabra de Dios. Si no responden a la exhortación, deben de ser desechados.
Debemos tener cuidado de esos que predican otro evangelio. Pablo advirtió acerca de esos que predicaban "a otro Jesús ...otro espíritu ...otro evangelio" (2 Corintios 11:4). ¿Cómo podemos conocerlos si no juzgamos su Jesús, su espíritu y su evangelio por la Palabra de Dios? Pablo llamó a dichos predicadores: "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo" (2 Corintios 11:13). Pablo explica en versículos 14-15 que estos predicadores son ministros de Satanás. El hombre llamado de Dios debe ser tan fiel hoy en día en delatar a estos ministros de Satanás.

Pablo advirtió a los Gálatas acerca de esos que quieren "pervertir el evangelio de Cristo". Dijo también: "Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema" (Gálatas 1:6-9). Multitudes el día de hoy están predicando un evangelio pervertido. Muchos líderes cristianos están llevando la enseñanza bíblica, contextual y coherente con el pensamiento que la inspiro, a un caos teológico; y que fruto de ello, es que mucha gente se sienta profundamente confundida incluso en cuanto a sus convicciones.


Como una pequeña muestra de estos tipos de doctrina mencionare algunos ejemplos; borrachera espiritual, don de la risa, teología de la prosperidad, manifestaciones extrañas del espíritu santo, etc.


CONCLUSIÓN

Sí, es correcto juzgar las prácticas y enseñanzas que no se ajusten a la biblia delatar el error y nombrar a esos que están en error. Es correcto "contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos" (Judas 3). Los mensajeros fieles advertirán a las ovejas acerca de estas herejías, y les identificarán por su nombre. No es suficiente hacer alusión sutilmente hacia ellos, si no los corderos jóvenes no entenderán y como consecuencia serán destruidos por los lobos.


Notas: http://interbiblia.com/db/juizbibl.htm

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