sábado, 5 de enero de 2013

Las redes genéticas son intolerantes frente a las mutaciones


por Jeffrey Tomkins, Ph.D.*

Se supone que los humanos evolucionaron a partir de peces por mutaciones genéticas, pero un reciente informe expone que las mutaciones tienen efectos desastrosos.1 No sólo los genes individuales son esenciales, sino que cuando son inhibidos, el resultado es que redes genéticas enteras quedan trastocadas, lo que resulta en graves problemas de crecimiento y desarrollo en los organismos.

Uno de los principales organismos modelo que se usan para estudiar las funciones génicas y del genoma es un pequeño gusano redondo llamado nematodo. Los nematodos son el tipo de animal más abundante en la tierra y viven en muchos ambientes diferentes. También resultan excelentes animales de ensayo para estudios de genética de laboratorio por la gran facilidad de crianza, por su genoma de pequeño tamaño, y porque se conoce mucho acerca de su biología.

En el pasado, los científicos emplearon una diversidad de tecnologías para inhibir secuencialmente genes individuales en el genoma de los nematodos.2, 3 Su objetivo era determinar cuáles son los genes esenciales para su supervivencia. Sin embargo, en aquellos primeros estudios, los investigadores sólo analizaron los efectos de las mutaciones génicas observando nematodos individuales para constatar cambios observables. También sólo evaluaban los efectos de las mutaciones en una sola generación. Por ello, dejaron de detectar los resultados de la desactivación de genes allí donde los efectos eran sutiles.

En este reciente estudio, los investigadores observaron los efectos de 550 genes secuencialmente inhibidos sobre la aptitud general de los nematodos a lo largo de ocho generaciones. La aptitud es la capacidad de una población de organismos para crecer y reproducirse en el tiempo contrastada con una población de control que no ha experimentado la mutación. La aptitud puede también ser ensayada en diferentes medios ambientes que aplican diversas tensiones.

En la mayoría de los casos, la alteración de genes singulares redujo la aptitud de las poblaciones de nematodos. Era un efecto que iba aumentando con el paso de generaciones sucesivas. Teóricamente, esto hubiera llevado finalmente a la extinción.

Como resultado, los investigadores llegaron a la conclusión de que cada gen ensayado era esencial para la supervivencia del nematodo. Debido a que la aptitud de los gusanos mutantes disminuía a lo largo de generaciones sucesivas, los investigadores concluyeron también que incluso mutaciones simples inciden negativamente en redes genéticas enteras.

Los investigadores escribieron:

En contraste con estimaciones anteriores, encontramos que, en estos ensayos multigeneracionales de poblaciones, la mayoría de genes afectan a la aptitud, y esto sugiere que las redes genéticas no son robustas frente a las mutaciones. Nuestros resultados demuestran que, en una condición medioambiental determinada, la mayoría de los genes de los animales desempeñan funciones esenciales.1

En el modelo de evolución biológica, el proceso de mutación del genoma no sólo involucra a la hipotética alteración de las secuencias génicas, sino también la idea de que no todos los genes son esenciales para la vida. En otras palabras, que hay espacio en el sistema celular para que el ADN cambie al azar, de modo que de vez en cuando puede generar alguna nueva secuencia génica útil para hacer avanzar el proceso evolutivo. Sin embargo, este nuevo estudio expone que aunque los sistemas celulares en los gusanos redondos son dinámicos y reaccionan frente al medio ambiente, el sistema informático y finamente ajustado basado en ADN subyacente a los mismos no se pueden corromper sin disminuir su capacidad de supervivencia.

Así que, además de refutar la idea de una evolución, las redes genéticas de los nematodos exhiben todas las señales de un cuidado diseño de ingeniería de todo un sistema integrado.

Referencias

  1. Ramani, A. K. et al. 2012. The Majority of Animal Genes Are Required for Wild-Type Fitness. Cell. 148 (4): 792-802.
  2. Kamath, R. L. et al. 2003. Systematic Functional Analysis of the Caenorhabditis elegans Genome Using RNAi. Nature. 421 (6920): 231-237.
  3. Sonnichsen, B. et al. 2005. Full-Genome RNAi Profiling of Early Embryogenesis in Caenorhabditis elegans. Nature. 434 (7032): 462-469.
* El doctor Tomkins es Investigador Asociado en el Instituto de Investigación de la Creación, y recibió su doctorado (Ph.D.) en genética en la Universidad Clemson.


Fuente: Institute for Creation Research – Gene Networks Are Intolerant of Mutation  17/12/2012
Redacción: Jeffrey Tomkins, Ph.D. © 2012 Creation Science Update Articles - www.icr.org
Traducción y adaptación: Santiago Escuain, publicado en sedin-notas.blogspot.com.es
© SEDIN 2013 - www.sedin.org Publicado con permiso del traductor.

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