miércoles, 12 de junio de 2013

La explosión cámbrica: Los evolucionistas, sin respuestas

Un proponente del diseño inteligente lanza un libro este mes que usa la Explosión Cámbrica como prueba contra el darwinismo y en favor del D.I. Dos paleontólogos evolucionistas líderes también han publicado un libro sobre esta cuestión.


El nuevo libro de Stephen Meyer, Darwin’s Doubt [La duda de Darwin], se lanza oficialmente esta próxima semana. El Capítulo 4 describe alboroto en la Universidad de Oklahoma en 2009 cuando Meyer y Wells programaron una discusión en mesa redonda después de exhibir el documental de Illustra Media Darwin’s Dilemma acerca del registro fósil del Cámbrico. Los darwinistas de la universidad lanzaron un golpe preventivo con una campaña anunciando que el acto tenía motivaciones religiosas. Pero en el coloquio que siguió, los profesores de la universidad y los conservadores del museo no pudieron presentar ningún fósil inequívoco como antecesor creíble de ninguno de los animales del Cámbrico. El libro de Meyer, actualizado con los últimos descubrimientos desde entonces, examina todos los supuestos antecesores fósiles y todas las explicaciones evolucionistas de la explosión cámbrica, y evalúa la relevancia de esta cuestión para el debate entre darwinismo y diseño inteligente.

Mientras, dos paleontólogos evolucionistas líderes han publicado un libro proevolucionista que examina la aparición repentina de prácticamente todos los filos animales en la base del Cámbrico. Escrito por Douglas Erwin y James Valentine, expertos acerca del registro fósil del Cámbrico, la nueva obra, The Cambrian Explosion — The Construction of Animal Biodiversity [La Explosión Cámbrica — La construcción de la biodiversidad animal], este libro ha sido reseñado por Christopher J. Lowe (Stanford) en Science Magazine esta misma semana. Su sugestivo título era: «What Led to Metazoa’s Big Bang? [¿Qué llevó al Big Bang de los metazoos?]». Su primer párrafo plantea el problema de tal manera que hace fruncir las cejas de los darwinistas y evoca una sonrisa en los creacionistas y en los proponentes del Diseño Inteligente: «Ya os lo habíamos dicho».

Los períodos Ediacarano y Cámbrico fueron testigos de una fase de innovación morfológica en evolución humana que no tiene parangón en la historia de los metazoos, pero las causas eficientes de esta revolución de planes corporales siguen siendo decididamente oscuras. El gran misterio de la explosión del Cámbrico se debe ciertamente considerar como uno de los más importantes misterios pendientes en biología evolutiva. La evidencia de los primeros representantes de todos los principales filos animales aparecen primero de manera repentina en el Cámbrico (comenzando hace 542 millones de años). Esta espectacular diversidad morfológica contrasta intensamente con los depósitos del Precámbrico, que han producido un escaso registro fósil con pequeños icnofósiles (pistas fósiles) de morfología ambigua, o las enigmáticas pero elegantes criaturas de la fauna Ediacarana. Después del Cámbrico, a pesar de un rico registro fósil que documenta una impresionante diversificación morfológica entre los animales, no se han revelado nuevos planes corporales, lo que deja al Cámbrico como el evidente crisol de la innovación de los planes corporales de los metazoos.

Así, Lowe se muestra de acuerdo en que fue una explosión, en que todos los filos animales aparecen brúscamente, y que los pocos fósiles precámbricos (incluyendo las «enigmáticas» criaturas Ediacaranos no son ancestros de los animales del Cámbrico. Entonces, ¿cuál es la respuesta de los evolucionistas a este «importante misterio» acerca del que Darwin ya escribió hace 154 años? Lowe no sirve de ayuda para el bando darwinista: «La variedad de hipótesis propuestas para explicar la explosión del Cámbrico es tan diversa y amplia como los fósiles que intentan explicar».

Él da algunas muestras de las explicaciones que aparecen en el libro de Erwin y Valentine. Los autores realizaron un «heroico intento» de sintetizar hipótesis de los «dispares campos» de la geología, ecología, biología del desarrollo y genómica, cada uno de los cuales ha «hecho sustanciales contribuciones con el fin resolver las causas de este rompecabezas clave de la evolución animal». Pero una contribución con el fin de resolver un rompecabezas no significa que el rompecabezas haya quedado efectivamente resuelto.

No debería importar que Erwin y Valentine hayan decorado su libro con bonitas ilustraciones. No debería importar lo efectivos que sean en hacer su prosa accesible al gran público. Tampoco debería importar que pudieran expresar «cómo las recientes modificaciones en la filogenia de los animales nos han llevado a una profunda revisión de nuestra comprensión de la antigua diversificación de los animales». ¿Cuál es la explicación de la llegada prácticamente instantánea (en términos de geología evolucionista) de unos 40 planes de cuerpos animales en un período de tiempo que Jonathan Wells ha descrito en los documentales de Illustra Media como de un minuto en un tiempo global de 24 horas, o como un solo paso en toda la longitud de un campo de fútbol?

Después de eliminar las expresiones de esperanza futura de Lowe, no queda mucho de sólido en sus vacilantes propuestas de soluciones:

Los autores también examinan las sustanciales contribuciones de la biología molecular hacia la resolución del gran enigma de la explosión cámbrica, que a veces se han enfrentado coninterpretaciones derivadas de datos fósiles. Estudios de genética comparada del desarrollo y proyectos de secuenciado del genoma han revelado algunas de las innovaciones genéticas que fueron probablemente responsables, en parte, del aumento de la complejidad de los animales. Esos nuevos datos podrían ser de ayuda para reconstruir características morfológicas ancestrales de los misteriosos linajes troncales de los Ediacaranos, mediante la reconstrucción de complementos génicos ancestrales y mediante inferencia de las redes de regulación génica que tienen funciones claveen el establecimiento de los planes corporales de los animales actuales. Sin embargo, nuestra comprensión de cómo relacionar la genómica y la complejidad reguladora del desarrollo con la complejidad organizacional y morfológica permanece en su infancia.

Este párrafo está hecho de poco más que de promesas de que el estado de la infancia irá hacia la madurez, a pesar de 154 años de intentos. La identificación de «innovaciones genéticas» que fueron «probablemente responsables, en parte», no dice nada acerca de mutaciones específicas que pudieron haber sido objeto de selección. Y el examen de redes de regulación génica en «animales actuales» sólo puede ser de ínfima ayuda en la interpretación de animales extintos que no dejaron ningún ADN susceptible de estudio. Lowe parece estar diciendo: «Eso es demasiado complicado».

Parece que la solución de Erwin y Valentine es apelar a futuros descubrimientos. Dicen que se precisará de métodos multidisciplinares. Dicen que se precisará de proponer unas causas múltiples. Será importante tener una mayor comprensión del medio ambiente, de la genética y de la ecología, dicen ellos, para explicar este «gran rompecabezas evolutivo». De una u otra manera, esos factores proporcionaron unas «oportunidades ecológicas para unas novedosas innovaciones morfológicas» que (como evolucionistas) ellos creen que impulsaron la diversificación. En otras palabras, si el medio ambiente los construye, los planes corporales aparecerán.

Las últimas frases de Lowe parecen desvelar que Erwin y Valentine no han explicado la Explosión Cámbrica en absoluto:

Erwin y Valentine iluminan unas claras relaciones entre unas disciplinas aparentemente dispares, y dan un convincente argumento de que no se conseguirá un progreso sustancial hacia la comprensión de los orígenes de la diversidad humana por la adición de avances aislados en campos individuales. Es fútil esperar explicar un suceso evolutivo tan fundamental sin abrazar un método interdisciplinario.

Esto implica claramente que no ha habido ningún progreso sustancial hacia la comprensión de la Explosión Cámbrica. El libro de Erwin y Valentine parece ser un toque de llamada para que todos los buenos evolucionistas vengan en auxilio de su teoría.

La situación no ha cambiado un ápice durante los 7 años desde que Charles Marshall, el Gestor del Desastre, aceptó el reto (véase Reseña de un artículo: Control de los daños debidos a la Explosión Cámbrica, véase también La historia de la recuperación a partir de la extinción del Pérmico tensa la credibilidad, y Una explosión esponjosa). Su respuesta fue un círculo vicioso: los animales «evolucionaron porque evolucionaron». Algo dio a esos animales la «oportunidad» de evolucionar, de modo que la aprovecharon. ¿Qué clase de respuesta es esta? ¿Por qué prestamos atención a esas incoherencias?

Si jamás ha habido una refutación probatoria clave de la tesis evolutiva, aquí la tenemos. Pero, peor aun para los evolucionistas, esta no es la única. Hay también cuestiones como el origen de la inteligencia y de la moralidad, el origen de la conciencia, el origen de las especies, el origen de la vida, el origen de la tierra, el origen de la estructura del cosmos, el origen del universo, y el origen de lo que es a partir de nada. Cada uno de esos puntos es una barrera infranqueable para el darwinismo, y, como se debe insistir, se precisa sólo de una dificultad insuperable para interrumpir la función. Pero, a quién le gusta ver una función con un maestro de ceremonias que sale al escenario, se encoge de hombros y dice: «¡Las cosas pasan porque sí!» Es mejor invertir el dinero de la entrada con la causa necesaria y suficiente para la asombrosa biosfera que observamos: un diseño deliberado e inteligente.

Hay proponentes del diseño inteligente de tierra antigua, y creacionistas de tierra antigua que estarán de acuerdo hasta aquí: que la Explosión Cámbrica refuta el darwinismo. Pero si meditamos a fondo acerca de las consecuencias de esta refutación, esto nos puede llevar a otras preguntas, como: «Por qué confiamos en los métodos de datación de gente tan incoherente? ¿En qué más se habrán equivocado? Esto es al menos el comienzo de un debate más sincero.



Fuente: Creation·Evolution Headlines – Cambrian Explosion: Evolutionists Have No Answers    8/06/2013
Redacción: David Coppedge © 2013 Creation-Evolution Headlines - http://crev.info/ 
Traducción y adaptación: Santiago Escuain, publicado en 
sedin-notas.blogspot.com.es
© SEDIN 2013 - www.sedin.org Publicado en www.culturadelcristiano.com con permiso del traductor.

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