domingo, 24 de agosto de 2008

FUNDACION DE LA MISION CENTROAMERICANA

Mientras la obra presbiteriana comenzaba a echar raíces en el territorio guatemalteco, Dios estaba levantando una nueva entidad misionera que llegaría a reforzar la predicación del evangelio en la tierra del quetzal.

Un destacado pastor y conferencista de los Estados Unidos, de Dr. C. I. Scofield, se dio cuenta a través de varias circunstancias que no existía un testimonio hispano evangélico en Centro América, con excepción del pequeño inicio de la obra presbiteriana en Guatemala. Sentía una carga por esta área olvidada en el avance misionero, e hizo contacto con varia entidades suplicando que enviaran misioneros a esta región. “es de suma importancia, a la luz del plan inspirado en Hechos 1.8”----Jerusalén, toda Judea y Samaria--- escribió “que América Central es el campo misionero no ocupado mas cercano de los cristianos en EE.UU. y Canadá. ¡Hemos pasado por alto nuestra pequeña samaria!

Cuando ninguna de las entidades contactadas respondió a su llamado, el Dr. C. I. Scofield se reunió con tres lideres de su iglesia en Dallas, el 14 de noviembre de 1,890. Después de orar, decidieron con la ayuda de Dios fundar una misión para llevar el evangelio a Centro América. La llamaron sencillamente “La Misión Centroamericana”

Casi de inmediato Dios proveyó la primera familia de misioneros de apellido McConnell, quienes llegaron a Costa Rica a principios de 1,891. Tres años más tarde un grupo compuesto por los esposos Dillon, Clarence Wilbur y el insigne colportor bíblico Francisco Penzotti emprendió un viaje de exploración en el área. El señor Wilbur murió de fiebre amarilla mientras pasaba por Nicaragua y la señora de Dillon corrió la misma suerte en alta mar rumbo al El Salvador, así que los planes de expansión se detuvieron momentáneamente.

Sin embargo a pesar de los fuertes contratiempos, la obra de la misión siguió adelante. Se abrió la obra en Honduras en mayo de 1,896 y en El Salvador en julio del mismo año. Fue también a mediados de 1,896 que se traslado a Guatemala el señor H. C. Dillon, quien para entonces se había vuelto a casar. Los esposos Dillon, después de un breve tiempo en la capital, se establecieron en la Antigua Guatemala.

Lo que llevo sin duda al hermano Dillon a seleccionar Guatemala como su campo de trabajo fue el reto de numerosos grupos indígenas. Acababa de realizar un viaje de exploración de 18 meses, financiado por un creyente de apellido Arthington, para determinar la necesidad espiritual de los grupos autóctonos del istmo. Fue al finalizar este proyecto que el reto de A. E. Bishop a que fuera a Honduras, a la vez que decidió abrir obra en Guatemala.

Los señores Dillon, laboraron durante varios meses en la Antigua Guatemala. Sus informes reflejan un intrépido espíritu evangelizador. En agosto de 1,896, a los pocos días de haberse establecido en Antigua Guatemala, una procesión religiosa paso enfrente de su casa. Salieron de inmediato para repartir tratados, el en un lado de la calle y ella en otro. De la misma manera visitaban las casas; el tocaba puertas en un lado de la calle y ella en otro.
La señora Dillon relata que visito una escuela de monjas y trato de evangelizar a la superiora. También llevaba la Biblia católica a varias casas para compararla con la evangélica. Al mes de haberse establecido en Antigua Guatemala, los Dillon habían compartido el evangelio no solo en esa ciudad si no también en varios pueblos cercanos, pueblos con una población mayormente indígena.

Ya para el mes de octubre, los misioneros hablaban de algunos convertidos y reportaban de los primeros dos bautizados. Pensaban continuar su ministerio en este país, pero durante una visita que hicieron a Honduras en 1,897 falleció el señor Dillon. Su viuda doña Margarita opto por quedarse con sus colegas misioneros en Honduras. Parecía que el intento de abrir un nuevo campo en Guatemala para el evangelio se había frustrado. Sin embargo, la obra era de Dios y a su tiempo la meta se iba a
alcanzar.

Tomado del libro: Portadores del evangelio "historia de la iglesia evangelica centroamericana en Guatemala" 1,899-1,999

2 comentarios:

  1. Es lamentable como la iclesia C.A que celosamente cuido sus doctrinas durante mucho tiempo hoy ha abierto felizmente sus puertas a doctrinas y actividades puramente pentecostales las cuales a simple vista son antibiblicas. Que desgracia que los mas viejos quienes deberian velar por la sana doctrina no son sino una bola de inutiles. Creci en una iglesia C.A y me duele ver como Satanas esta obrando en muchas de ellas.

    ResponderEliminar
  2. Hay que estudiar mucho la bublia. La dictrina C.A. es una denominación con muchos errores. No hay que enfrascarse en doctrina de hombres, sino e las doctrinas de Jesus y sus apostoles.

    ResponderEliminar