lunes, 5 de enero de 2009

LA FE Y LA GRACIA

Romanos 5.21


INTRODUCCION


Gracia: Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita.

: Seguridad, aseveración de que algo es cierto, aunque no se vea.


La salvación se produce por el don de la gracia; pero la gracia solamente se puede obtener por respuesta humana de la fé, para comprender mejor el proceso de la salvación debemos entender estas dos palabras que van unidas una a la otra y que en combinación producen lo que conocemos por salvación.


1) LA FE SALVADORA: La fé en Jesucristo es la unica condicion que Dios exije para ser salvos.


  • La fé no es únicamente una confesión, si no también una actividad constante que brota del corazón de cristiano que procura seguir a Cristo. Mateo 16.24
  • La fé implica arrepentimiento, es decir apartarse del pecado. Hechos 17.30
  • La fé incluye obediencia a Jesucristo y a su palabra. Hebreos 7.9
  • La fé se expresa a través de la confianza, amor, lealtad y gratitud hacia Dios en nuestra vida terrenal.


2) LA GRACIA REDENTORA: La gracia en el AT se revelo así mismo como el Dios de gracia y misericordia que manifiesta su amor por su pueblo no porque ellos se lo merecieran, si no por su propio deseo de ser fiel a sus promesas dadas a Abraham, Isaac, y Jacob.


  • Dios dio una medida de gracia como un don a cada creyente, 1 Corintios 1.4; y a los incrédulos para que crean en Jesucristo Efesios 2.8-9, Tito 2.11. La gracia que recibe el creyente no es para salvación; si no para preparar la manifestación de Dios en sus vidas, a lo largo de toda su existencia.


  • Dios da gracia a los creyentes para que sean libres del pecado, Romanos 5.20- 6.5; para producir en ellos tanto el querer como el hacer la voluntad de Dios, Filipenses 2.13.


  • La gracia de Dios se debe buscar con diligencia, Hebreos 4.16.


  • El creyente puede dejar de alcanzar la gracia, Hebreos 12.14-17; y también puede apartarse de la gracia, Galatas 5.4. Cuando un creyente considera que su justificación o salvación no depende del sacrificio de Jesucristo, entonces su fé no ha creado la convicción de depender de la “gracia” que en otras palabras es el sacrificio de Cristo. De ser así, la fé de ese creyente seria incompleta y no alcanzaría para salvar su vida en cristo.


Conclusión

La gracia de Dios y la fé del ser humano producen salvación por Cristo, pero es importante considerar con que tipo de fé nos acercamos a la gracia de Dios…

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