sábado, 8 de agosto de 2009

LA FE CRISTIANA NO ES UNA ABSTRACCION

Por: Edgar Ramírez

Maestro de Educación Cristiana.



LA FE CRISTIANA NO ES UNA ABSTRACCION


La abstracción, como aislamiento conceptual de la propiedad de un objeto, es decir; es el uso de un concepto que nos aparta de la realidad objetiva, en otras palabras, la abstracción no se sustenta en ninguna realidad objetiva, sino en lo imaginativo, intangible, inmaterial. Etc.


Regularmente cuando escuchamos discusiones acerca de la fé cristiana, casi siempre se refieren a ella como un concepto apartado de la realidad objetiva; se refieren a ella de una manera que menoscaba la esencia que representa conocer que la verdadera fé cristiana se fundamenta en una razón objetiva; es decir la existencia real de hechos y también del objeto de fé (Cristo) no se puede aceptar como verdad y tener fé y creer en un castillo en las nubes, en cuadrados redondos o en caballos voladores, hadas, si tales hechos son absolutamente falsos.


Para un cristiano es absolutamente necesario estar convencido que nuestra fé es coherente con su causa. La fé no es la aceptación de hechos imaginarios, carentes de lógica; sino mas bien; la fé es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que nos se ve; en otras palabras, es el conocimiento seguro y evidente de algo, la certeza es la evidencia concreta que nos asegura lo que no se ve (objeto o cosa) ejemplo: un titulo de propiedad legal, nos da la certeza o convencimiento que aunque no se tenga fìsicamente la propiedad en las manos, el titulo nos permite ser los legítimos propietarios; en este es el caso la fé (certeza) no se esta refiriendo a una abstracción.


Creo que si estudiamos el conocimiento evidente y certero en el que la fé cristiana genuina se fundamenta, nos daremos cuenta que existen mas realidades objetivas relacionadas para crear un criterio mucho mas sensato en cuanto a nuestra fé; que cualquier razonamiento antagónico que trate de menoscabar nuestra fé.


El apóstol Pablo nos aclara este punto con el principio básico y elemental de la fé, es decir si Cristo no resucito es vana nuestra fé (I Co. 15.14) siendo que nuestra fé se relaciona directamente con lo que no se ve ahora; este hecho no hace que nuestra fé no tenga un fundamento solidó en el cual tener nuestra certeza cimentada; ni que lo que esperamos ver un día objetivamente, no lo vayamos a ver, o no vaya a existir.


Desde la perspectiva humana, el avión, la computadora, la calculadora, salir de nuestro planeta y llegar a la luna, etc. En un momento, generalmente nadie lo concebía, sin embargo si todos estos hechos humanos llegaron a existir objetivamente; es mucho mas razonable pensar desde una perspectiva espiritual, que todos los hechos sobrenaturales con los que se relaciona la fé cristiana lleguen a ser reales; desde luego el día que Dios lo quiera.


Desde ya existen pruebas objetivas de hechos sobrenaturales y que están relacionados con la fé cristiana, como existen pruebas reales de sanidades divinas, que nunca las concibió la razón humana en su corto alcance, y sin embargo han existido; desde luego aislándonos de los fraudes religiosos, que también existen.


Pablo confirma que detrás de la fé cristiana se encuentra una coherencia firme, la fé genuina no se puede sustentar en la mentira, o en simples creencias infundadas.


A partir de esto podemos estar seguros que nuestra fé no es una abstracción conectada con lo absurdo; Pablo es un vivo ejemplo que no fue una simple imaginación la que redirigió su propósito en la vida, a si como habrán miles de ejemplos mas.


Con todo lo que hemos visto debemos estar dispuestos a que nuestra fé se evidencie con hechos reales y concretos, ejemplos: amor, justicia, libertad, respeto, etc; todo ello fruto de las evidencias espirituales Gal. 5.22.


Nuestro objeto de fé y salvación es Cristo; por lo tanto nuestra fé se debe exteriorizar con obras y hechos objetivos que demuestren que la causa o razón de nuestra fé es un ser real y objetivo; (no para salvación sino fruto del la fé que nos salvo en Cristo) Pablo entiende este principio reflejado en su convicción en I Co. 2.1-5


Si vemos a la fé como una abstracción estaremos viviendo un cristianismo vació y superficial, en otras palabras estaremos aceptando como verdades a argumentos sin fundamento. (Conocimiento sin principio es decir Dios) o conocimiento sin seguridad o certeza de lo que se espera y no se ve aun; esto no seria fé genuina, sino seria creer tener el titulo de propiedad en mis manos; sin tener realmente la propiedad física objetiva; es decir en otras palabras seria una incoherencia entre lo que creo y la realidad, eso es una fé engañosa.


Cristo es la verdad, la coherencia de su dicho, acción y existencia real, Juan 16.13, 14.6, 8.32; la coherencia de sus dichos y sus hechos nos hará libres de incertidumbre; y esto a consecuencia que en otro tiempo se ha cumplido lo dicho por hombres inspirados por Dios, que aunque fueron desestimados en su tiempo y ahora por haber sido seres humanos imperfectos; sin embargo en ellos se ha cumplido todo lo que podemos tomar como referencia, para cada día afirmar mas nuestra fé, y estar persuadidos que no creemos en puras imaginaciones, como piensan los detractores de la fé cristiana.

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