jueves, 26 de agosto de 2010

LA FAMILIA CRISTIANA


El hogar cristiano debe ser un centro de apoyo, protección y edificación mutua. Por medio del hogar, se atienden las necesidades materiales y también donde se enseña a los hijos lo que necesitan saber para enfrentar la vida. Por otro lado, si Cristo no reina en el hogar, lejos de ser un refugio, se convierte en un campo de batalla y frustración.

GENERALIDADES DEL PLAN DE DIOS PARA LA FAMILIA

· Fue Dios quien creo a Eva, como esposa para Adán. Así la idea de formar un hogar vino de Dios mismo.

· Se describe a la esposa como “ayuda idónea” o una ayuda adecuada. Tanto el esposo como la esposa se complementan mutuamente. Unidos son mejores que separados.

Por tanto, dejara el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Génesis 2.24

· Hay que independizarse de los padres, para formar el propio hogar aparte. Solo así se puede aprender a depender el uno del otro.

· “Una sola carne” o “un solo ser” implica vivir en unión, no en competencia; es vivir como los mejores amigos compartiendo sus pensamientos mas íntimos.

· El sexo dentro del matrimonio no es una causa de vergüenza, más bien es un regalo de Dios a la pareja para su bien. Los hijos que vendrán son bendición de Dios.

RESPONSABILIDADES DENTRO DEL HOGAR

Mandatos a los maridos en la Biblia.

Efesios 5.25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó así mismo por ella.

Colosenses 3.19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

I Pedro 3.7 Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

Consideraciones: ¿Usted cumple con esto? ¿Qué áreas debes cambiar? ¿Qué tipo de amor tiene Cristo por la iglesia? Este amor es el modelo para seguir en su relación con su esposa.

Mandatos a las esposas en la Biblia.

Efesios 5.33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

I Pedro 3.1-2 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

Mandatos a los padres y madres.

Según Efesios 6.4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Según Deuteronomio 6.6-7 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

Mandatos a los hijos en la Biblia.

Según Efesios 6.1-2 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa.

Reglas generales para la familia.

Efesios 5.21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

Filipenses 2.3-4 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

CONCLUSIÓN

Dios desea lo más lindo y maravilloso para la familia cristiana, sin embargo es necesario tomar en cuenta los parámetros que están estipulados en su palabra para normar según esa voluntad nuestras relaciones en la familia y ser felices. El propósito de Dios es que podamos experimentar una de las mayores bendiciones con un hogar feliz, donde el centro sea Dios mismo, no de amargarnos la vida y frústranos con un hogar infeliz, sin embargo es necesario seguir las reglas para lograr la bendición de Dios para nuestros hogares.

CONSIDERACIONES FINALES EN SITUACIONES ESPECIALES

Si su familia no es cristiana: No despreciar a sus familiares inconversos. Ellos pecan porque aun no conocen a Cristo. Usted vivía también así, sin embargo Cristo murió cuando todavía éramos pecadores (Rom. 5.8) Demuestre su amor para ellos con hechos concretos.

Gánelos para Cristo con su testimonio personal, el testimonio que usted da es vital para la conversión de su familia. En lugar de criticarlos y presionarlos, demuestre su fe con hechos.

Si vive en una situación inmoral: Aunque es común en nuestro entorno encontrar parejas en unión libre, la biblia llama a esto fornicación. Si no están legalmente casados con su pareja, busque arreglar cuanto antes su situación. Busque asesoría en su líder espiritual.

Si es soltero: El reto es mantener su normas en alto, evitando cualquier relación sexual fuera de matrimonio. Manténgase puro para su futura esposa o esposo. Dios quiere lo mejor para usted.

Si no se ha mantenido puro, confiese su pecado a Dios y pídale que le ayude a vivir en santidad. Tal vez, su situación requiere que busque conserjería de un cristiano maduro.

Si fuiste culpable del pecado sexual antes de recibir a Cristo como tu Salvador, necesitas reconocer que la Biblia dice. "De modo que si alguno esta en Cristo nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". (2 co 5:17) Toda tu vida pasada esta bajo la sangre de Jesús, enterrada en lo más profundo del mar. Pon un aviso al diablo, "No se permite pecar en este mar". Él quisiera atormentarte haciéndote recordar tus pecados del pasado, pero no se lo permitas.

Si tu dices,"Pues yo caí en pecado después de mi salvación " ¿Qué debo hacer?

1.-Enfréntate a ti mismo y confiesa tu pecado. David dijo, "Contra ti he pecado..." Sal. 51:4 El no hizo excusas por si mismo, no dijo, "Todos lo están haciendo" o "Todos somos débiles".

Proverbios 28:13 dice, "El que encubre sus pecados no prosperara; mas el que los confiesa y se aparta alcanzara misericordia" Aquí encontramos el segundo paso.

2.-Apártate del pecado, abandónalo.

3.-Busca el perdón de otros. Si tu joven, has pasado la línea de lo correcto con una muchacha, ve con ella y pídele perdón, prometiéndole que jamás volverá a suceder.

4.- Perdónate a ti mismo. 1Jn. 1:9 " Si confesamos nuestros pecados Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad". Si Dios me puede perdonar, yo puedo perdonarme a mí mismo.

©Edgar Ramírez: Conferencia sobre la familia

Para: www.culturacristiana.org

Notas: Nueva Vida en Cristo “Pasos básicos para la vida cristiana” C.E.G.I.C Quinta edición 2009

Noviazgo Cristiano Por: Calvin George y Edgar Ramírez 2008

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