miércoles, 7 de septiembre de 2011

La evidencia directa de vida más temprana

David H. Rogstad

En su libro Origins of Life, El Dr. Fazale Rana analiza la amplia evidencia indirecta a favor de la aparición de vida primitiva en la Tierra tan tempranamente como 3.500 millones de años atrás, con algunas indicaciones de que podría haber aparecido hasta 3.800 millones de años atrás. La fecha más tardía está apoyada por fósiles reales, y la más temprana por firmas químicas de vida (aun cuando los fósiles mismos probablemente fueron destruidos por diversos procesos de envejecimiento).


¿Y el hallazgo de evidencias directas de vida, como proteínas y aminoácidos? Hasta hace poco, esta clase de evidencia, en donde se obtienen restos reales de los componentes de la vida, había venido de fragmentos de proteínas antiguas encontradas en fósiles del dinosaurio T-Rex, fechados en 68 millones de años atrás.


Una nueva investigación corre esa fecha hacia atrás unos 200 años. En un artículo publicado como nota de tapa del número de abril de 2008 deAstrobiology y descrito en un boletín de prensa de University of North Carolina at Chapel Hill, J. Griffith informa que encontró microfibras de celulosa en muestras que tomó de antiguos depósitos de sal prístinos en las profundidades debajo del desierto elevado de Nueva México. La edad de estas microfibras ha sido estimada en 253 millones de años, considerado hoy las macromoléculas más antiguas encontradas a la fecha que han sido aisladas directamente y examinadas bioquímicamente.


La antigua celulosa es prácticamente idéntica a la celulosa de hoy. Según Griffith, aun las formas de vida más primitivas probablemente tenían formas de polimerizar la glucosa para convertirla en celulosa, como una molécula estructural. En sus palabras: “La celulosa es como la casa de las bacterias, la biopelícula que las rodea”. Las plantas usan “la celulosa como su entidad estructural, y los insectos cambiaron la celulosa ligeramente para hacer la quitina del cual se forman su exoesqueletos”. Como la celulosa parece ser altamente estable y más resistente a la radiación ionizante que el ADN, Griffith sugiere que, al buscar evidencia de vida en Marte, tal vez un buen lugar de inicio sea buscar celulosa en depósitos de sal.


Para Reasons To Believe, esta investigación aumenta el creciente cuerpo de evidencia a favor de que la vida comenzó muy temprano en la historia de la Tierra, y que fue compleja aun en sus formas más primitivas. La aparición temprana y la complejidad son los elementos que presentan problemas para un escenario de origen de la vida naturalista y que alimentan los esfuerzos por descubrir un origen extraterrestre de la vida. Sin embargo, al aprender más, esperamos que esta evidencia dé un apoyo adicional a la validez del modelo de creación de Reasons To Believe y la concordancia entre los relatos de creación de la Biblia y los hechos de la naturaleza.


Traducción: Alejandro Field
Artículo original: Earliest Direct Evidence of Life

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